
La tarde lluviosa del lunes tuvo un sonido inconfundible en Durazno. Decenas de camiones avanzaron lentamente por Ruta 5 rumbo a Montevideo, haciendo sonar sus bocinas en señal de protesta. La movilización, que se replicó en distintos puntos del país, tuvo una visible expresión local y volvió a poner sobre la mesa la preocupación del sector por el aumento de los costos y las nuevas exigencias administrativas.
Los transportistas cuestionan la futura guía electrónica de carga que impulsa el gobierno y rechazan además los recientes incrementos en el precio de los combustibles. Según sostienen, la nueva herramienta obligará a incorporar trámites que, a su entender, duplican información que ya acompaña cada viaje y terminan agregando costos a una actividad que enfrenta márgenes cada vez más ajustados.El planteo recibió el respaldo de la Asociación Cultivadores de Arroz, que advirtió que mayores exigencias administrativas pueden encarecer los fletes y afectar la competitividad de la producción.
Desde el gobierno, en tanto, la ministra de Transporte y Obras Públicas, Lucía Etcheverry, aseguró que la guía electrónica todavía está en etapa de elaboración y que su diseño continúa siendo discutido con las gremiales del sector. La jerarca afirmó que la aplicación será gratuita, de uso sencillo y sin sanciones previstas durante esta fase de trabajo.





