Higiene ambiental en Durazno: edil advierte que eliminar controles “es retroceder en salud pública”

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Imagen ilustrativa - durazno digital.

En la sesión ordinaria del jueves 19 de marzo de la Junta Departamental de Durazno, el edil del Partido Nacional, Andrés Pereyra, centró su intervención en la discusión sobre la Higiene Ambiental, a la que definió como un asunto transversal a toda la población y no un aspecto accesorio de la gestión pública.

El legislador departamental sostuvo que el tema debe ser abordado como una cuestión de salud pública, convivencia y seguridad sanitaria, enmarcada además en una responsabilidad institucional que, según recordó, se encuentra establecida en el decreto 55 de 1985. En particular, aludió al artículo 27, que regula la tasa de Higiene Ambiental y otorga a la Intendencia competencias de control sobre una amplia gama de actividades y espacios.




Una herramienta que atraviesa la vida cotidiana

Pereyra describió el alcance de estas atribuciones, señalando que incluyen la supervisión de bares, restaurantes, confiterías, hoteles, pensiones, casas de huéspedes, supermercados, comercios de alimentos, salas de espectáculos, locales nocturnos y espacios de entretenimiento, entre otros. A su entender, se trata de una herramienta preventiva que incide directamente en la vida cotidiana de vecinos y visitantes.

En ese marco, defendió el rol de la Intendencia como órgano de control, capaz de exigir condiciones mínimas de higiene en establecimientos que reciben público. Mencionó ejemplos concretos para ilustrar la función inspectiva, desde el funcionamiento de instalaciones sanitarias hasta la provisión de condiciones básicas en alojamientos, en una línea que -según indicó- apunta a resguardar estándares mínimos de salubridad.

Críticas a la eventual eliminación de la tasa

El edil advirtió sobre el riesgo de eliminar la tasa de Higiene Ambiental, en un contexto en el que se discuten modificaciones presupuestales. Si bien reconoció la importancia de nuevas herramientas, como la Tasa de Control Ambiental, marcó una diferencia sustancial entre ambas: mientras esta última se orienta a fiscalizar el impacto ambiental de actividades comerciales e industriales, la primera -afirmó- está directamente vinculada a la salud de la población.

En ese sentido, consideró que no son instrumentos equivalentes ni intercambiables. También cuestionó el argumento de eventuales fallos judiciales adversos como justificación para suprimir controles, al entender que ello implicaría dejar de ejercer competencias esenciales.

Propuesta: actualizar, no eliminar

Lejos de rechazar cambios, Pereyra planteó la necesidad de revisar y modernizar el sistema. Propuso avanzar en la regulación de los instrumentos disponibles, establecer calendarios de inspección, revisar montos y definir categorías, en un proceso que -dijo- debería construirse de forma colectiva.

Sin embargo, insistió en que la solución no pasa por eliminar la tasa, sino por fortalecerla. En representación de su agrupación política, “Abriendo Puertas”, vinculada a la lista 4100 que apoya al jefe comunal Felipe Algorta, remarcó que la prioridad debe ser la protección de la población.

El curul subrayó además que, a la luz de la experiencia reciente de la pandemia, resulta necesario mantener y reforzar las herramientas de control sanitario, evitando -según expresó- dejar estos aspectos “al libre albedrío”.

Al cierre de su intervención, solicitó que sus palabras sean remitidas a la Comisión de Hacienda, al Intendente Departamental y a la Comisión de Salud de la Junta para su consideración.

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