
La Organización Cireneos concretó este viernes 5 de junio, en la zona del barrio Moroni, la entrega de un hogar modular a un núcleo familiar integrado por un joven paciente oncológico y su madre, en una jornada cargada de emoción, solidaridad y compromiso comunitario.
La actividad contó con la presencia del Padre Juan Andrés “Gordo” Verde, principal impulsor de Cireneos, asociación civil sin fines de lucro que, a través del programa “Rancho Cero”, brinda soluciones habitacionales de emergencia a familias que viven en condiciones de extrema precariedad.Durante la entrega, el Padre Verde confirmó oficialmente que Cireneos tendrá una sede fija en Durazno, marcando un paso trascendente para el trabajo social y comunitario en el departamento.
“Cireneos desembarca en Durazno”, expresó, señalando que esto permitirá que “los casos que haya en Durazno puedan ser acompañados directamente por el equipo de Cireneos”. Destacó además el apoyo recibido por parte del Gobierno de Durazno y del Intendente Dr. Felipe Algorta para hacer posible esta instalación.
“Nosotros no solamente queremos que haya ‘Rancho Cero’ en el país, sino que queremos que haya ‘Rancho Cero’ acá y queremos que haya una comunidad acá”, afirmó.
El Intendente Algorta celebró el anuncio y valoró tanto la entrega de nuevas viviendas como la radicación permanente de la organización en el departamento. “Ayer fue una vivienda más, un hogar más, pero ya venimos de seis hogares antes, en Carmen y Sarandí del Yí. Esto es un desafío enorme”, sostuvo.
Asimismo, recordó cómo surgió la idea de convocar a Cireneos para trabajar en la zona este de ruta 5 y destacó la rapidez con la que comenzaron las acciones. “Nosotros vamos a empezar en un galpón, y ya sabemos cuál es el resultado cuando arrancamos en un ‘galponcito’: las cosas suceden”, expresó.
Algorta también resaltó el clima humano que rodeó ambas jornadas. “Qué alegría estar rodeado de tanta buena energía, de tanta cosa linda y de tantos voluntarios que se levantan pensando en ayudar para que estas cosas sucedan. Acá hay entusiasmo, y el entusiasmo contagia para vivir en una sociedad mucho mejor”, subrayó.
La instalación de la sede fija se concretó este sábado 6 de junio, en una ceremonia realizada en el predio ubicado sobre calle Héctor Gutiérrez Ruiz (continuación Batlle y Ordóñez), entre Maciel y Carbajal, donde funcionará el espacio de referencia de Cireneos en Durazno.
En la oportunidad participaron vecinos, voluntarios, misioneros, autoridades departamentales y representantes de la Iglesia Católica, entre ellos el Obispo de la Diócesis Florida-Durazno, Mons. Alfonso Bauer, y el Padre Gilmar Vargas, quien estará al frente del trabajo de Cireneos en el departamento.
El Obispo Bauer destacó el valor del trabajo colectivo y la importancia de acompañar este tipo de iniciativas.
“Qué alegría para un Pastor ver estas cosas de bien, ver que se pone el hombro para sacar adelante estos proyectos. Qué lindo cuando nos juntamos para hacer el bien, este trabajo en red tan fundamental”, manifestó.
Por su parte, el Dr. Ney Castillo, médico pediatra y oncólogo, referente de la Fundación Pérez Scremini, señaló que “estas cosas llenan el corazón”, agregando que “la medicina cura enfermedades, pero la solidaridad sana vidas”.







