Hay quienes están atentos para oír caer un árbol, pero son incapaces de oír cómo crece el bosque. Por Saúl Piña

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Desde el fondo de la historia, hay quienes están atentos para oír caer un árbol, pero lamentablemente son incapaces de oír cómo crece el bosque. 

Desde hace más de un año enfrentamos en el Uruguay, tiempos de crisis merced al impacto de esta pandemia que afecta a todo el mundo, produciendo como consecuencia, problemas económicos y sociales de extrema gravedad. Son etapas en la vida de los pueblos, para asumir que estos tiempos abren la posibilidad, para cultivar el activo y diligente, de aquellos valores que tienen relación con el espíritu. 

Dicho de otro modo, las crisis no debe servir de excusa para limitar la fe, para criticar hipotéticas culpas ajenas, ni tampoco para tratar de obtener réditos desde el punto de vista ideológico. Es instancia para pensar mejor, elaborar ideas propias y analizar las ajenas, tratando de que en forma conjunta, podamos encontrar la senda más factible para poder enfrentar esta difícil situación. 

En este Durazno hay quienes se entregan a sus errores o pasiones, tratando de imponer sus ideas adoptando actitudes como si no fueran uruguayos. Por suerte la mayoría de los ciudadanos, que con amor y fe en los destinos del hombre, dinamizan sus esfuerzos, buscan sendas de construcción, de diálogo y fraternidad y, no de destrucción y divisiones.

Es este tiempo de reflexión entre los duraznenses de buena fe, para preguntarse si no ha llegado la instancia de hacer caer falsas divisiones y patentizar solidaridades auténticas entre los vecinos, elevando las metas y mirando con felicidad como crece el bosque. 

El gran desafío es entre el coraje y la negligencia. Entre la conciencia comprometida con la realidad, dispuesta a dotar en Durazno, de un compromiso de fraternidad, respeto por el semejante, combatiendo el discurso fácil y el sueño infecundo.

RESPONSABILIDAD DEL PERIODISMO

Es una tarea de todos, donde los medios de comunicación tienen especial significación. La grandeza del hombre corre pareja con el sentido de la dignidad, que determina la búsqueda de la verdad, la inteligente duda y el afán de corregir debilidades. Los periodistas tienen como obligación, cumplir la vivificante tarea de fomentar cotidianamente, una sociedad más justa, fraterna, ilustrada y democrática.

En este momento de dificultades sociales, es trascendente la función del periodismo en el correcto manejo y el rigor informativo, que debe ser objetivo y confiable, sin sensacionalismo; tratando de contribuir con ética profesional, a la exaltación de los más nobles valores sociales, evitando la crítica sin nivel, el fanatismo y las divisiones, lo que facilita el surgimiento de otras pandemias.

En este departamento hay miles de vecinos que sienten la importancia y el orgullo de ser uruguayos. Son ciudadanos que todos los días acometen el trabajo silencioso, tallando la piedra bruta que la vida les presenta, para convertirla en pequeñas piezas, que permitan levantar el edificio del futuro que todos ansiamos. Es un ejemplo que no debieran ignorar aquellos que con exceso de impaciencia y liviandad, ponen énfasis en las limitaciones de los que hacen y, no en la búsqueda de poder superarlas.

Los ciudadanos de este país, aspiran a vivir en un clima de felicidad y armonía familiar. La aventura de la vida es un crisol de sueños. En nosotros está hacerlos realidad.

Junto a Ustedes en el Año del BICENTENARIO de la Fundación de la Ciudad de DURAZNO. Adhesión: Durazno Digital - Portal de Noticias.

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