
El edil del Frente Amplio, Pedro Hernández, volvió a poner sobre la mesa la situación de la atención en salud en la zona noreste del departamento, con especial énfasis en La Paloma. Lo hizo el jueves 19 de febrero, durante la sesión ordinaria de la Junta Departamental de Durazno, donde describió un escenario que calificó como persistente y en agravamiento.
Hernández sostuvo que se trata de “temas viejos y recurrentes” en el ámbito del legislativo y expresó su preocupación porque, pese al recambio de gobiernos, las expectativas de mejora no se han concretado. Según afirmó, la realidad sanitaria en esa zona “cada vez se agrava más”.El curul detalló que una comisión de apoyo local -que, dijo, se encuentra desgastada por la situación- ha debido gestionar por su cuenta mejoras materiales para el centro asistencial. Entre los aportes mencionó pintura, puertas, ventanas, camillas, rampas, veredas, mobiliario, un desfibrilador y hasta un ecógrafo. Aun así, advirtió que en ocasiones ni siquiera se dispone de médico.
El edil también mencionó el funcionamiento del prestador privado en la zona. Señaló que recientemente se retiró la ambulancia de La Paloma y relató un caso que, a su entender, refleja la compleja situación: una persona accidentada llegó a la policlínica a las 08:00 de la mañana y la ambulancia para su traslado arribó a las 14:30.
Ante ese panorama, Hernández planteó la necesidad de analizar una organización regional de los servicios de salud. Argumentó que La Paloma cuenta con un centro asistencial de primer nivel a unos 32 kilómetros, concretamente, en San Gregorio de Polanco, además de un hospital "de punta" en Tacuarembó, este último -remarcó- conectado por una carretera en mejores condiciones que la que la vincula con la capital duraznense.
En ese marco, solicitó que sus palabras sean remitidas a la Administración de los Servicios de Salud del Estado y al Ministerio de Salud Pública, con el objetivo de que se evalúe una coordinación que permita aliviar la situación de los usuarios de la zona.
El edil reconoció que con frecuencia se argumenta la falta de recursos económicos para explicar las carencias, pero sostuvo que la salud debe ser prioritaria en cualquier esquema de gestión. En tono enfático, planteó que otras obras pueden postergarse, pero que los fondos para la atención sanitaria “tienen que estar”.
Por ello, pidió además que su intervención sea elevada al Ministerio de Economía, al que exhortó a reconsiderar asignaciones presupuestales o realizar eventuales transposiciones de fondos para reforzar el área sanitaria.
Durante su exposición, Hernández agregó otro elemento de preocupación: según le transmitieron, algunos médicos que concurren a la zona enfrentan dificultades por el mal estado del alojamiento disponible y porque ASSE no cubriría adecuadamente ese aspecto. En respuesta, indicó que desde la comunidad se propone gestionar ante Mevir la construcción de una vivienda para profesionales de la salud, iniciativa para la cual -aseguró- los vecinos están dispuestos a colaborar con mano de obra.





