Laboratorio óptico del Hospital de Ojos produce 30 lentes para niños por día

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El centro José Martí entregó unos 350 lentes gratuitamente en 2026, mediante el Programa de Salud Visual Escolar. Esto fue posible porque la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) reabrió el laboratorio del hospital y contrató un técnico con especialización para el armado. De esta forma, se cubre la demanda constatada tras las pesquisas en centros educativos.

“El laboratorio oftalmológico estuvo cerrado cinco años, se habían acumulado armazones y cristales, y lo abrimos para poner a disposición lentes, sobre todo para el Programa de Salud Visual Escolar”, subrayó a Comunicación Presidencial el titular de la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE), Álvaro Danza. El jerarca recordó que los escolares acceden a lentes para corrección sin costos, a partir de los datos obtenidos de las pesquisas en los centros educativos, que comenzaron en mayo de 2025.

Danza explicó que al comenzar a trabajar se debió asegurar el correcto funcionamiento de los equipos, tras cinco años de inactividad. Para habilitar este espacio, por primera vez ASSE contrató a un técnico especializado, quien se encarga del armado de los lentes. Actualmente, con el trabajo de este profesional hay una capacidad de producción de 30 anteojos diarios y los pedidos quedan listos en unos 10 días. Los niños los reciben en los centros educativos. 

El jerarca destacó la respuesta que esto permite, ya que antes solo se les entregaban las recetas y accedían a los lentes los niños cuyas familias podían comprarlos. Confirmó que, de esta forma, es posible cubrir la demanda del programa.

Danza proyectó que estos equipos que hoy están solo en el laboratorio del hospital especializado en visión José Martí puedan trasladarse a los lugares donde se realizan las pesquisas, mediante un ómnibus especialmente equipado para esos procedimientos.

“Es una enorme ventaja para niños y adolescentes en edad escolar. La pesquisa visual está en el control de salud del niño sano y, si no se realiza, puede llegar a la edad adulta sin correcciones, viendo mal toda la vida, con dolores de cabeza, problemas de concentración y dificultades de aprendizaje. Facilitar esto es facilitar la salud”, afirmó.

Hospital dispone de capacidad para cubrir la demanda
El director del centro, Alejandro Fischel, enfatizó la importancia de contar, por primera vez, con un técnico óptico, lo que permitió coordinar el proceso entre la pesquisa visual, la valoración profesional, la prescripción y la confección de los lentes, en un tiempo que no supera los 10 días. “Estamos dispuestos a confeccionar tantos lentes como pesquisas lo requieran”, aseguró.

Fischel explicó que, si bien se focaliza en la producción para el programa, también se confeccionan los lentes para los casos de adultos con patologías complejas y limitaciones para acceder de forma particular que son evaluados en el hospital.

Acceso al derecho a la visión: "Una tarea que gratifica", destacó técnico óptico
El proceso incluye la medición de los lentes, el ajuste de armazones y el calibrado, para lo cual hay dos máquinas semiautomáticas. El técnico óptico Álvaro Pérez explicó que los cristales que se utilizan son orgánicos blancos en CR39. 

Por destinarse a niños, las mediciones y el ajuste requieren unas terminales especiales, aclaró. Al momento de la pesquisa, los beneficiarios eligen el color del armazón, pueden optar entre varios tonos. “Es muy gratificante ver cuando se los entregan y apreciar sus reacciones”, dijo Pérez, quien también destacó la labor del equipo de trabajo para la confección.        VOLVER A PORTADA  

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