El Instituto Nacional de Rehabilitación (INR), a través de su Centro de Formación Penitenciaria (Cefopen), inauguró un ciclo de diálogos enfocado en fortalecer las políticas públicas vinculadas a la educación y la profesionalización en el sistema de ejecución penal. La iniciativa busca consolidar un espacio de intercambio, reflexión y articulación entre actores del ámbito penitenciario y educativo.
La actividad se desarrolla en dos jornadas —el viernes 12 y el martes 30 de junio— en la Sala Acuña de Figueroa del edificio José Artigas, anexo al Palacio Legislativo. Participan autoridades del sistema penitenciario, representantes del sector educativo y especialistas en formación.La apertura estuvo encabezada por la Directora del INR, Ana Juanche, y la Directora del Cefopen, Mag. Natalia Barraco. En la instancia se presentó oficialmente el primer relevamiento sobre el nivel educativo del personal penitenciario, un estudio considerado clave para el diseño de futuras políticas de formación. Según datos preliminares, más del 50% de los funcionarios no ha culminado los ciclos educativos obligatorios.
Profesionalización del personal penitenciario es clave para trasformar el sistema penitenciario
Durante su intervención, Juanche señaló que históricamente el debate sobre la política penitenciaria se ha concentrado en aspectos como la infraestructura, la gestión de las unidades y los modelos de ejecución penal, relegando la formación del funcionariado. “La formación penitenciaria, que es uno de los pilares sustantivos para nutrir al sistema de los principios básicos de las instituciones democráticas, justamente no ha sido uno de los nudos del debate”, afirmó.
En ese sentido, subrayó que la profesionalización del personal es un elemento central para impulsar los cambios que el organismo proyecta en el sistema de ejecución penal, con la meta de fortalecer la reinserción social desde un enfoque basado en derechos humanos. “La consolidación de una política pública moderna, con un enfoque humano y ético, requiere necesariamente un cuerpo de funcionarios cada vez más capacitado, no solamente en la formación inicial, sino también a través de la formación permanente”, sostuvo.
Como desafío a futuro, Juanche planteó la necesidad de incorporar la educación penitenciaria en el marco de la Ley General de Educación, con el objetivo de darle un reconocimiento institucional acorde a su relevancia estratégica.
La educación penitenciaria como política educativa nacional
Por su parte, Natalia Barraco explicó que el ciclo nace con el propósito de instalar de manera sostenida en la agenda pública y académica el debate sobre la educación penitenciaria como parte de las políticas educativas nacionales. “La labor que realizan nuestros funcionarios y funcionarias es de una complejidad social importante, lo que requiere una formación profesional y continua que debe contemplarse en articulación con todo el sistema educativo”, indicó.
En esa línea, destacó la importancia de profundizar la coordinación con la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP), la Universidad de la República (Udelar) y el Ministerio de Educación y Cultura (MEC), para avanzar en la inclusión de la formación penitenciaria dentro del marco general de la educación nacional.
“Consideramos que es un momento propicio para poder comenzar a reflexionar juntos o continuar reflexionando la formación de los trabajadores y las trabajadoras penitenciarias dentro de la propia ley de educación”, señaló.
Barraco remarcó que se trata de una necesidad estratégica del Estado uruguayo para asegurar propuestas consolidadas y sostenibles, con identidad pedagógica propia y adaptadas a las exigencias actuales del sistema penitenciario. Alineado con el Plan Estratégico 2025-2030, el ciclo de diálogos apunta a fortalecer la educación penitenciaria en clave de dignidad y derechos.
“El mejoramiento de nuestro sistema penitenciario, y en particular de nuestra educación penitenciaria, también se mide de forma directa por las oportunidades educativas que ofrecemos a quienes tienen la alta responsabilidad de sostenerlo cotidianamente”, concluyó.






