
Un hombre de 33 años, con antecedentes judiciales, fue condenado tras comparecer ante la Fiscalía y el Juzgado Letrado de 1er Turno de Durazno, según informó la Jefatura. Al término de la audiencia, la Justicia lo declaró autor penalmente responsable de un delito de daño agravado y le impuso una pena de 12 meses de prisión, a cumplirse bajo el régimen de libertad a prueba.
El caso se originó en la tarde del domingo 8 de febrero, próximo a las 19:30, durante un control de rutina realizado por efectivos de la Unidad de Respuesta y Patrullaje en la intersección de avenida Frugoni y Penza, en el marco del denominado Operativo “Ñandubay”.De acuerdo con el comunicado oficial, los policías detuvieron un birrodado para su identificación. El conductor reaccionó con desacato y agravios hacia los funcionarios, lo que derivó en su inmediata detención en el lugar.
El episodio tuvo una nueva derivación minutos después. Durante su traslado a un centro asistencial, ya dentro de un móvil policial, el detenido causó daños en el carcelaje del vehículo, hecho que sumó peso a la acusación fiscal.
Con la resolución judicial, el caso quedó formalmente cerrado, aunque se enmarca en una serie de procedimientos que, bajo el paraguas del Operativo Ñandubay, buscan reforzar los controles en puntos estratégicos de la ciudad.





