
El edil del Partido Nacional, Leandro Schol, propuso oficialmente durante la sesión ordinaria del pasado jueves 12 de marzo, en la Junta Departamental, rendir homenaje a un ciudadano cuya vida está intrínsecamente ligada al tejido social de Sarandí del Yí: Domingo Ortiz, cariñosamente conocido por todos como "El Mingo".
La solicitud, que nace "a pedido de varios de los vecinos de esta ciudad", busca imponer el nombre de Ortiz al actual "Camino a la Eternidad", un tramo que conecta el Boulevar Pereira con el cementerio local, en la zona conocida como la Vuelta al Rincón. La elección de la arteria no es casual, ya que es precisamente allí donde se encuentra la residencia que "El Mingo" ha habitado.Schol pintó un retrato de un hombre que, llegado desde la capital hace muchos años como un "totalmente desconocido", supo ganarse un lugar en el corazón de la comunidad. Su arraigo, explicó el curul, no se dio por ostentación, sino por una filosofía de vida silenciosa y solidaria. "Por su don de gente y por su mano siempre extendida a la comunidad", describió Schol, destacando su labor desde los más pequeños, formando parte del CAIF "El Nido" junto a su gran amigo, el recordado Miguel Antonio Nell, hasta llegar a los más grandes.
La intervención del edil detalló una entrega que traspasa lo institucional para volverse un gesto cotidiano. "Siempre trabajando para la comunidad, siempre haciendo donaciones para los adultos mayores", relató, mencionando cómo Ortiz se hacía presente en las escuelas para que los niños tuvieran un regalo para sus abuelos en su día, o cómo llegaba con pañales a quien los precisara, sin buscar reflectores.
"Él siempre estuvo sin necesidad de publicidad por ese gesto, sin necesidad de reconocimiento, sino simplemente ese 'gracias' que conforta mucho al momento de extender la mano", expresó Schol, subrayando la naturaleza altruista del homenajeado. Más allá de su labor filantrópica, el edil resaltó el impacto personal de "El Mingo" en la vida de muchos, describiéndolo como "una persona que ha sido amiga, consejero, incluso hasta figura paterna para muchos, o el abuelo que algunos no tienen".
La petición adquiere un matiz particular, ya que, como explicó Schol, por distintas circunstancias, Ortiz debe retornar a la capital. Sin embargo, el edil fue enfático en que ese regreso a Montevideo no implica un alejamiento de la esencia que sembró: "aunque no va a dejar de ser parte de nuestra sociedad".
El planteo formal del edil Schol ahora deberá ser evaluado por el Municipio de Sarandí del Yí, el intendente de Durazno, Felipe Algorta, y por la Comisión de Nomenclatura Departamental. La iniciativa, cargada de reconocimiento popular, busca que el nombre de Domingo Ortiz quede grabado para siempre en el mapa de la ciudad sarandiyense, justo en la calle que es testigo de su vida dedicada a los demás.





