
La Jefatura de Policía de Durazno confirmó este jueves 23 de abril de 2026 lo que ya circulaba en el debate público: el Centro de Reclusión Departamental, jurisdicción de Comisaría 15, no tiene plazas disponibles para nuevos ingresos.
La constatación surgió a partir de un comunicado oficial en el que se informó que cuatro personas condenadas en las últimas horas por distintos delitos no pudieron ser alojadas en la Unidad Nº18 del Instituto Nacional de Rehabilitación. Ante la falta de espacio, todos fueron trasladados a dependencias carcelarias en la capital uruguaya.Un dato que adquirió otra dimensión
El dato, presentado de forma escueta en un caso publicado por DURAZNO DIGITAL más temprano, rápidamente generó repercusiones en redes sociales. Allí, varios usuarios vincularon la saturación del centro penitenciario con una presencia creciente de personas privadas de libertad que no son oriundas del departamento.
Según esas opiniones, algunos de esos reclusos cumplen sus penas en Durazno, acceden a salidas transitorias o recuperan la libertad en la ciudad. Ese flujo, sostienen los posteos de los seguidores, tendría efectos visibles en el tejido urbano, al incrementar la circulación de personas que permanecen en la zona tras cumplir condena y, en algunos casos, reinciden.
El dato que reaviva la mirada
Estas percepciones no forman parte del comunicado oficial. Sin embargo, el episodio vuelve a colocar en primer plano un tema recurrente: la capacidad del sistema carcelario local y sus eventuales impactos en la seguridad y la convivencia en la ciudad.




