
La disputa política e institucional en torno al futuro de Baygorria sumó este jueves 30 de abril un nuevo capítulo en la Junta Departamental de Durazno, donde el edil del Frente Amplio, Claudio González, pidió la palabra cuando, en principio, no tenía previsto intervenir, y terminó respondiendo —sin mencionarla de forma directa— a los cuestionamientos formulados minutos antes por la edil nacionalista Libertad Pintos, quien había atribuido motivaciones políticas a la decisión del gobierno nacional de impulsar en la zona una planta fotovoltaica.
El intercambio se produjo durante la sesión ordinaria del legislativo departamental, en un contexto marcado por días de tensión entre el gobierno nacional, la Intendencia de Durazno y los distintos actores políticos del departamento, luego de que el Ejecutivo hiciera público que la planta solar podría instalarse finalmente en el departamento de Río Negro, tras la presentación de recursos administrativos y medidas cautelares impulsadas desde la órbita municipal.El trasfondo del diferendo no es menor. Mientras desde el gobierno nacional se insiste en que el proyecto energético forma parte de una planificación técnica más amplia y no responde a criterios partidarios, el intendente de Durazno, Felipe Algorta —quien en el pasado integró el directorio de UTE y conoce en detalle la realidad de Baygorria— ha defendido públicamente la idea de desarrollar allí un polo turístico, sosteniendo que la instalación de una planta de estas características podría alterar esa proyección.
Fue en ese escenario, y luego de una encendida intervención previa desde la bancada oficialista, que González decidió tomar la palabra.
Lo primero que hizo fue admitirlo con franqueza: no pensaba intervenir. Sin embargo, apenas comenzó, quedó claro que algunas afirmaciones escuchadas en sala lo habían llevado a romper ese silencio. “No pensaba hacer uso de la palabra”, repitió dos veces, antes de responder a quienes, minutos antes, habían señalado que el Frente Amplio actuaba con nerviosismo.
“Que nosotros estamos nerviosos, sí, estamos nerviosos porque…”, comenzó, dejando la frase suspendida unos segundos, antes de explicar que desde su fuerza política no existe interés en seguir escalando el conflicto.
Según expresó, el objetivo ahora pasa por bajar la intensidad del debate y evitar nuevas declaraciones o acciones que profundicen la confrontación. En ese sentido, pidió no “seguir tirando leña al fuego, ni gasoil ni nada”, en una alusión que, aunque sin mencionar nombres, pareció alcanzar algunos de los planteamientos formulados en el recinto durante la sesión, entre ellos intervenciones de ediles nacionalistas, como la de Enrique Erramuspe.
González sostuvo que, a diferencia de la escalada pública que ha rodeado el caso, en paralelo se vienen desarrollando conversaciones reservadas entre representantes de distintos partidos del departamento, con la intención de encontrar una salida.
Aseguró que en los últimos días dirigentes del Frente Amplio mantuvieron una reunión con la ministra de Industria, Energía y Minería (Fernanda Cardona) y que también se han producido intercambios con referentes del Partido Colorado, todos con un mismo objetivo: encontrar una solución que contemple los intereses del departamento.
En ese contexto, el curul dejó entrever su malestar por la presentación de nuevos recursos administrativos vinculados al expediente, una movida que —según señaló— no contribuye a destrabar el proceso.
“No está nada bueno estar trancando las cosas como se hizo la semana pasada con la presentación de un nuevo recurso administrativo”, afirmó.
Aun así, evitó cerrar la puerta al diálogo. Dijo confiar en que en los próximos días puedan alcanzarse acuerdos que permitan destrabar la situación y que el departamento no deba elegir entre una cosa o la otra.
Según planteó, el escenario ideal pasa porque la planta fotovoltaica “siga su curso” y, al mismo tiempo, pueda desarrollarse una propuesta turística seria para Baygorria.
Fue allí donde volvió sobre uno de los puntos que más se han repetido desde la bancada frenteamplista en las últimas semanas: la insistencia en que el proyecto energético no tiene motivaciones partidarias.
Con visible énfasis, recordó que para este año están previstas cuatro plantas de similares características en distintos puntos del país: tres en departamentos gobernados por el Partido Nacional y una en un departamento frenteamplista. “¡No es político!”, exclamó desde su banca, elevando por primera vez la voz.
Más adelante, González sostuvo que el camino, a su entender, pasa por presentar formalmente un plan de desarrollo turístico para Baygorria y negociar directamente con UTE, en lugar de mantener la discusión en el terreno exclusivamente político o judicial.
Hacia el cierre de su intervención adelantó, además, que la próxima semana arribará a Durazno el vicepresidente de la empresa estatal (UTE) para brindar una conferencia de prensa y continuar las conversaciones sobre el futuro del proyecto.





