
Hasta hace pocos años, el tratamiento conocido como CAR-T solo estaba disponible en algunos de los centros médicos más avanzados del mundo. Hoy también se aplica en Uruguay. Esta innovadora inmunoterapia representa una nueva esperanza para pacientes con determinados tipos de leucemias y linfomas que ya no responden a los tratamientos convencionales.
La técnica fue incorporada al país por la Fundación Pérez Scremini, tras años de investigación y capacitación internacional. Consiste en modificar células del propio paciente para que sean capaces de reconocer y destruir el cáncer.Uno de los primeros beneficiarios fue Sebastián Fassana, un niño de Salto que enfrentó un agresivo linfoma de Burkitt. Tras varias quimioterapias, un autotrasplante de médula y dos recaídas, la enfermedad llegó a afectar su cerebro. Cuando las alternativas médicas parecían agotadas, recibió este tratamiento.
Según informó el diario salteño Cambio, más de un año después los estudios confirmaron que no quedan rastros del cáncer. Hoy Sebastián volvió a la escuela, juega al fútbol, practica danza y recuperó la infancia que la enfermedad le había quitado.
Cada tratamiento cuesta alrededor de 100 mil dólares. Para que ningún paciente quedara sin acceder a esta tecnología, la Fundación Pérez Scremini recurrió a recursos de amparo. Los cinco casos presentados obtuvieron una resolución favorable y, hasta ahora, todos alcanzaron una remisión completa.
CAR-T: la innovadora terapia que cambió la vida de un niño uruguayo con cáncer: https://t.co/lcIJirT6zj pic.twitter.com/A5Ewo5Ozoc
— DURAZNO DIGITAL (@duraznodigital) July 28, 2026






