Con una ceremonia realizada en el Teatro Cantegril, se llevó a cabo el egreso de la decimocuarta promoción de la Formación de Agentes con Especialidad Penitenciaria, denominada “27 de febrero de 2012”, integrada por aspirantes que desarrollaron la totalidad de su proceso formativo en la Unidad n.º 13 y cuya gestión académica estuvo íntegramente a cargo del Centro de Formación Penitenciaria (Cefopen).
Esta promoción está integrada por 15 varones y 11 mujeres, y se destacó por haber contado con el mayor número de aspirantes cursando y por constituirse en la única formación del interior del país que realizó la totalidad de su capacitación en una unidad de praxis, desarrollando todas las instancias de aprendizaje en la Unidad n.º 13 de Maldonado.La ceremonia contó con la presencia de la Subsecretaria del Ministerio del Interior, Cra. Gabriela Valverde; la Directora del Instituto Nacional de Rehabilitación (INR), Ana Juanche, junto al equipo de Dirección del INR; representantes de la Comisión Especial de Seguimiento de la Situación Carcelaria; autoridades departamentales; y funcionarios de Centro de Formación Penitenciaria y del Instituto Nacional de Rehabilitación.
Política penitenciaria clave para la seguridad pública
Durante la ceremonia, la Subsecretaria del Ministerio del Interior, Gabriela Valverde, destacó que el egreso de los 26 nuevos agentes representa la culminación de una etapa de formación exigente y el inicio de una responsabilidad de enorme relevancia para el país.
Señaló que este logro es el resultado del estudio, la disciplina, las prácticas realizadas y las dificultades superadas por los egresados, pero también del acompañamiento permanente de sus familias, quienes compartieron las exigencias y sacrificios del proceso formativo.
Valverde subrayó que cada agente que se incorpora con formación penitenciaria específica fortalece las capacidades del Estado para administrar adecuadamente sus establecimientos, proteger la integridad de quienes trabajan y viven en ellos, y cumplir con el mandato de rehabilitación y reinserción social.
“La política penitenciaria ocupa un lugar central dentro de la seguridad pública”, afirmó, al tiempo que sostuvo que lo que ocurre dentro de las cárceles tiene un impacto directo sobre la convivencia de toda la sociedad. En ese sentido, remarcó que una gestión penitenciaria orientada a la convivencia, la educación, el trabajo y la preparación para el retorno a la comunidad contribuye a reducir la reincidencia y favorece la reintegración social.
Asimismo, destacó que la función penitenciaria exige preparación, capacidad para anticipar riesgos, cumplimiento riguroso de los procedimientos y trabajo en equipo, junto con el ejercicio de una autoridad basada en la firmeza, el equilibrio y el respeto por los derechos humanos.
Dirigiéndose a los nuevos funcionarios, exhortó a actuar siempre con integridad, prudencia y apego a la ley, recordando que en cada intervención representan al Estado y a sus instituciones.
Descentralización educativa
Por su parte, la Directora del Instituto Nacional de Rehabilitación, Ana Juanche, destacó que la totalidad de la formación se desarrolló en la Unidad n.º 13 Las Rosas, incluyendo los contenidos obligatorios establecidos por la Dirección Nacional de la Educación Policial y las 450 horas de especialización penitenciaria.
La jerarca reconoció el trabajo realizado por el Centro de Formación Penitenciaria (Cefopen), al que calificó como protagonista de un “desafío titánico” al descentralizar la formación y llevarla íntegramente al departamento de Maldonado.
También resaltó el carácter paritario de la generación, integrada por 15 hombres y 11 mujeres, y valoró especialmente la incorporación femenina a la función penitenciaria, en particular en una unidad de la magnitud y complejidad de Las Rosas, que alberga a más de 1.300 personas privadas de libertad provenientes tanto de Maldonado como de otras zonas del este y del sur del país.
Juanche señaló, además, que la incorporación de los nuevos funcionarios permitirá fortalecer los equipos de trabajo y contribuir a disminuir la sobrecarga laboral que enfrenta diariamente el personal penitenciario de la unidad.
En materia institucional, destacó el trabajo que el INR desarrolla para profundizar la estrategia nacional de género, tanto en la atención a las mujeres privadas de libertad como en la mejora de las condiciones laborales y las oportunidades para las funcionarias, en coordinación con las organizaciones sindicales.
La educación como herramienta para transformar el sistema penitenciario
Por su parte, la Directora del Centro de Formación Penitenciaria, Natalia Barraco, señaló que la implementación de esta propuesta constituyó un importante desafío para Cefopen y para la propia Unidad n.º 13, ya que fue diseñada para responder a las necesidades actuales del sistema penitenciario y desarrollada íntegramente en Maldonado.
Destacó que los desafíos que enfrenta el Instituto Nacional de Rehabilitación requieren una formación cada vez más profesionalizada, orientada a reconocer el valor público de la tarea penitenciaria y a colocar a las personas en el centro de la intervención institucional.
Barraco explicó que el curso tuvo una duración de seis meses y una carga horaria cercana a las 700 horas, distribuidas en componentes profesionales policiales, jurídicos, de salud integral, educación física, formación transversal y especialización penitenciaria.
En ese marco, resaltó especialmente el papel de la práctica preprofesional, que permitió a los aspirantes a acercarse progresivamente a la actividad penitenciaria mediante la observación y la aplicación de procedimientos bajo la supervisión de referentes del Cefopen y de la Unidad n.º 13.
Finalmente, deseó a los nuevos agentes una carrera marcada por el crecimiento profesional y humano, sustentada en el compromiso, la vocación de servicio y el profesionalismo, contribuyendo así a la construcción de una sociedad más justa y segura.
Ética y profesionalización como pilares del servicio penitenciario
El Director de la Unidad n.º 13, Comisario Josuá Fernández, valoró especialmente esta instancia, ya que constituye la primera formación de policías penitenciarios especializados desarrollada en Maldonado en muchos años.
Durante su intervención señaló que el egreso fortalece las capacidades institucionales y reafirma el compromiso permanente con la profesionalización y la excelencia del servicio penitenciario.
Fernández recordó que los nuevos funcionarios asumen una tarea compleja y trascendental vinculada a la seguridad institucional, el mantenimiento del orden y el acompañamiento de los procesos de rehabilitación de las personas privadas de libertad.
Asimismo, destacó el papel fundamental de las familias durante el proceso formativo y remarcó que la capacitación culminada no representa el final del aprendizaje, sino el inicio de una carrera profesional que exigirá actualización y compromiso permanentes.
“La ética es el pilar sobre el cual descansa la confianza que la ciudadanía deposita en nosotros”, expresó, al tiempo que exhortó a los egresados a portar el uniforme con orgullo, responsabilidad y vocación de servicio.
Juramento de honor y entrega de diplomas
Uno de los momentos más emotivos y trascendentes de la ceremonia se vivió cuando el director de la Unidad n.º 13, Comisario Josuá Fernández, tomó el Juramento de Honor a los nuevos Agentes con Especialidad Penitenciaria, instancia que simboliza el compromiso asumido con el servicio, la responsabilidad y los valores que sustentan la función penitenciaria.







