
En muchas ocasiones el debate político, lleva por motivos sin consistencia, a dividir el país entre quienes se han llamado “amigos del campo” y quienes se autodenominan como “enemigos del campo”.
La verdad es que hay campos y hay productores .También la realidad marca que en cualquier extensión -grande o pequeña- con riesgo y esfuerzo los inversores rurales, con el valioso apoyo de sus trabajadores, generan valiosos beneficios para el país.Más allá de grandes extensiones de campo, debemos poner especial atención de vecinos que aún permanecen en el medio rural cultivando sus predios y defendiendo la identidad. No podemos ignorar que el país tiene un elevado porcentaje de pequeñas extensiones, donde viven familias en extrema necesidad, por las carencias culturales, financieras y de tecnología.
Quien conoce la campaña, sabe del hombre pobre, dueño de un predio chico -que en cualquier país sería rico- donde unos pocos animales y una humilde vivienda, fijan dificultades económicas. Es gran verdad la afirmación que subraya y acentúa, la tradicional y fundamental importancia del agro como base esencial de nuestra economía.
Es en el escenario rural donde además de generar mano de obra directa e indirecta, es fuente de producción de alimentos básicos, como la carne, lana, leche, avicultura, granos, frutas, apicultura, verduras, huevos, miel, etc.
La tenencia y explotación de la tierra es un tema vital, por cuanto se trata del futuro de generaciones y de un sector del trabajo uruguayo que no sabe de pausas y que debe ser priorizado.
Las familias de modestos y medianos productores radicadas en el campo, brindan sus hijos a una sociedad, parte de la cual no valora el esfuerzo y no ha encontrado aún los caminos para ofrecer un porvenir seguro en la tierra, que muchos no quieren abandonar. Sus hijos emigran hacia los
centros urbanos buscando otros horizontes.
Es básico otorgar las mejores condiciones en beneficio de estos uruguayos que son la auténtica reserva de la orientalidad, cuya actividad no está regulada por el Sol; que trabajan a cielo abierto, soportando las inclemencias climáticas y sin aire acondicionado.
En estos días se reabrió luego de estar paralizada desde el año 2020, la Escuela Nº 59 ubicada en “Paso de Aguirre”, con la particularidad de que asiste un solo niño llamado Aparicio. Esto responde a la gestión de vecinos progresistas con fe en el futuro, pero también al eco encontrado en las autoridades de Primaria.
El medio rural en su conjunto no puede ser visto solamente como generador de impuestos, ya que es mucho más. Es identidad nacional, fuente de ocupación, de divisas y, lo que importa en estos tiempos: una fábrica de alimentos, por lo que resulta imperioso fomentar las condiciones de vida, de la familia campesina.






