Edil de Durazno advierte que Uruguay corre el riesgo de que se le corte la exportación de carne por la garrapata

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La edil del Partido Nacional Libertad Pintos pidió que la Comisión de Ganadería de la Junta Departamental de Durazno analice en profundidad la situación de la garrapata del ganado y sus posibles consecuencias para la producción, la economía nacional y la exportación de carne.

El planteamiento fue realizado durante la sesión ordinaria del jueves 13 de agosto, luego del regreso de los curules del Congreso Nacional de Ediles. Pintos explicó que, además de lo señalado previamente por Pedro Hernández (FA), quería detenerse en uno de los asuntos que había sido elegido como tema de trabajo durante el encuentro.

La garrapata

Su preocupación partió de una constatación que consideró central: buena parte de la población urbana desconoce la dimensión económica de la ganadería y, por esa misma razón, puede no advertir la gravedad que representa una enfermedad parasitaria que afecta al ganado.

"La gran mayoría de la ciudadanía no tiene idea de lo que significa para la economía del país nuestro ganado", sostuvo Pintos, quien remarcó que la producción ganadera está siendo afectada por la presencia de garrapata.

Según explicó, el problema adquiere una dimensión particularmente delicada cuando se lo vincula con los mercados internacionales. Pintos mencionó a China como el principal comprador de carne uruguaya y señaló que ese mercado tiene un peso relevante para la economía del país.

En ese contexto, planteó su preocupación por la eventual detección de restos asociados a la garrapata o de residuos vinculados a los tratamientos utilizados para combatirla. Afirmó que se han registrado situaciones en las que han aparecido "cascaritas de la garrapata" y residuos, y advirtió que las consecuencias comerciales de este tipo de hallazgos podrían ser importantes.

La edil llegó incluso a señalar que Uruguay se encuentra ante el riesgo de que se interrumpan las exportaciones de carne si no se atiende adecuadamente el problema. "Estamos al borde de que se nos corte la exportación de carne por esta situación", afirmó.

Mucho más que control sanitario

Pintos sostuvo que el problema no puede reducirse únicamente a una cuestión de control sanitario, sino que también requiere respuestas dirigidas a los productores. En particular, señaló que los métodos utilizados actualmente para combatir la garrapata no son necesariamente tan sencillos como los procedimientos empleados décadas atrás.

Explicó que los tratamientos han cambiado y que actualmente se utilizan productos específicos cuya aplicación debe realizarse de acuerdo con determinadas cantidades y condiciones. A su entender, pueden existir dificultades tanto por una dosificación incorrecta como por la eficacia de algunos productos.

A esto se suma, según planteó, una característica del propio parásito: la resistencia que ha desarrollado frente a determinados productos utilizados para combatirlo. "El propio bichito se ha puesto mucho más resistente", resumió.

Para Pintos, el hecho de que la garrapata haya sido seleccionada como uno de los asuntos a tratar en el Congreso Nacional de Ediles fue particularmente acertado. De todos los temas abordados, consideró que este fue "el tema más importante", precisamente por sus posibles consecuencias sobre la producción y la economía del país.

Ahora pretende que la discusión continúe en el ámbito de la Junta Departamental. Adelantó que solicitará que el asunto sea incorporado a la agenda de la Comisión de Ganadería, donde considera que existen condiciones para profundizar en el problema y generar aportes.

Otras voces

Pero Pintos también planteó que la Junta debería recurrir a personas con conocimiento específico del tema. No se trata, dijo, únicamente de que los ediles estudien la problemática, sino de escuchar a quienes trabajan directamente con el ganado, conocen la enfermedad y pueden explicar la evolución de la resistencia de la garrapata a los tratamientos.

En su intervención hizo además una distinción que buscó dimensionar la distancia que existe entre la percepción urbana y la realidad del sector productivo. Señaló que muchas personas probablemente nunca hayan visto una garrapata de ganado y aclaró que no se trata del mismo tipo de parásito que puede encontrarse en perros o gatos.

La intención, explicó, es que la Junta pueda aprender sobre el problema para luego trasladar sus preocupaciones a las autoridades nacionales.

"Poder ser portadores ante el Ministerio de los riesgos que corremos", planteó, en referencia a la posibilidad de que el Legislativo departamental contribuya a advertir sobre una situación que, a su juicio, no está siendo suficientemente valorada porque buena parte de la población desconoce sus implicancias.

Pintos pidió finalmente que en la próxima reunión de la Comisión de Ganadería se incluya el tema de la garrapata en el orden de tratamiento.

Consideró que lo expuesto durante su intervención apenas constituye un primer acercamiento a una problemática mucho más amplia. "Tenemos mucho, mucho más para agregar", afirmó antes de cerrar su planteamiento.

Para la edil nacionalista, la discusión que comienza en el legislativo debería servir no solo para conocer mejor el problema sanitario que afecta al ganado, sino también para comprender sus posibles efectos sobre uno de los principales sectores de la economía uruguaya y sobre el acceso de la carne nacional a los mercados internacionales.

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