
Hay paseos que parecen pensados para los niños, pero terminan disfrutándolos todos. Hace una semana estuvimos allí y Julio Valdez nos invitó a subir. El trencito volvió a funcionar y propone un recorrido de 22 minutos por el parque, acompañado por una voz grabada que cuenta la historia del antiguo zoológico, su transformación en Bioparque y el origen de los animales.
Funciona sábados y domingos, de 11 a 18 horas, sin horarios fijos: si hay pasajeros, vuelve a salir. El boleto cuesta 80 pesos; los menores de dos años no pagan. Tiene 22 asientos para adultos y un espacio para silla de ruedas.El trencito del Bioparque Durazno: un paseo para mirar con otros ojos pic.twitter.com/GHxu89GuAv
— DURAZNO DIGITAL (@duraznodigital) August 24, 2026
Pero el trencito también tiene su propia historia. Fue construido en Durazno cuando se inauguró el Bioparque y, después de funcionar durante un tiempo en las Termas de Daymán, en Salto, volvió a la ciudad.
El Bioparque recibe visitantes de Durazno, de otros puntos del país y del extranjero. La entrada cuesta 150 pesos; los menores de seis años acompañados por un adulto ingresan gratis, y parte de lo recaudado beneficia a instituciones sociales del departamento.





