![]() |
| Crédito de la imagen: Usina Cultural Durazno-Mec.- |
La educación del pueblo es una necesidad, una demanda y un mandato. El sentido humanitario de Artigas tuvo expresión de elevado contenido cuando pronunció su histórica frase: “Sean los orientales tan ilustrados como valientes”.
La vida democrática se nutre además, de espíritus ilustrados, aptos para reflexionar libremente y comprender los deberes relacionados con la solidaridad humana, como fundamento de la justicia social.La igualdad de oportunidades para todos los uruguayos que la democracia debe procurar se inicia con la enseñanza en la escuela, que luego tiene directa relación con la seguridad de toda sociedad.
En la rica historia de nuestro departamento han quedado en el mejor de los recuerdos, Maestros y Profesores de elevada calidad ética y moral, que en una suerte de apostolado brindaron con el ejemplo de su vida, la importancia que tiene un educador, ejerciendo su noble función, dejando la simiente de progreso, conteniendo los gérmenes de un pensamiento sin miedos limitadores, sin prejuicios deformantes, sin supersticiones que oscurecen la visión de las cosas y lesionan la laicidad.
El 27 de agosto de 2018 falleció el Maestro Elman Sánchez Galarza, quien nació en la Escuela Nº 22 de Molles, donde su madre, Celia Galarza de Sánchez era la Directora, una educadora de elevado compromiso. Actualidad duraznense.
Elman, más conocido como “Quelo”, dejó un valioso legado como Maestro, siendo además un conceptuado dirigente del Partido Colorado ocupando en varias oportunidades el cargo de Edil. Seguramente por causalidad tuvo tres destacados Maestros: Ítala Mondragón de Fernández, Teresita Buonomo de Gutiérrez y Roberto Esquire, quien fue un referente, recordando que el primer día de práctica docente, les dijo a los estudiantes magisteriales: “Si algunos de ustedes piensa que siendo Maestro va a amasar una fortuna, vean, allá está la puerta. El que no tiene vocación no puede ser Maestro. El que ejerza la docencia por vocación va a recibir otros valores”.
Sánchez fue un enamorado de la flora, la fauna y el folklore. También Profesor de Agronomía y de Didáctica en el Instituto Magisterial, fundador de la Escuela Departamental de Policía, Foto Club y de Uni 3.
Siempre se consideró un Maestro Rural y al recibir su título en el año 1958, inició un largo periplo por muchas escuelas del medio campesino.
Padre de cuatro hijos del matrimonio con la también docente María Froster, quien lo acompañó en toda su carrera profesional. Sánchez puso particular énfasis en su accionar educativo en el pensamiento de Agustín Ferreiro y su orientación, sobre el desarrollo de una educación fundamental.
Destacaba la satisfacción de que en las escuelas rurales promovió el matrimonio de varios padres de sus alumnos, citando el caso de una pareja que concurrió al Registro en carreta, acompañados de sus seis hijos.
Este Docente decía que la enseñanza de sus Maestros y la de sus padres, resultó fundamental, porque estaba basada en valores tales como: honradez, perseverancia, responsabilidad en el trabajo, formar familia, solidaridad con el prójimo, humildad, laicidad y libertad de pensamiento.
El Maestro “Quelo” nos dejó un ejemplo de que los propósitos, las ilusiones, el libre desenvolvimiento que cada ser, necesita para cubrir el vuelo, de los auxilios de una educación que, cuanto más depurada resulte, más vigor dará para realizar por sí mismo, los empeños que le acerquen a las metas que se aspiran en la apasionante aventura de la vida.
Crédito de la imagen (captura), Usina Cultural Durazno-Mec del video 'Ofrenda al Río Yí'






