
A más de 180 kilómetros de Durazno, en una antigua sede de la calle Maldonado de Montevideo, un grupo de residentes mantiene vivo un lugar de encuentro que lleva el nombre del departamento y reúne, alrededor de una mesa, una partida de cartas o un baile, a quienes conservan el vínculo con su tierra.
El Club Residentes de Durazno, ubicado en Maldonado 2071, es escenario de almuerzos, bingos, ferias de emprendedores, campeonatos de rummy y canasta, talleres y otras actividades que permiten mantener en movimiento a una institución que sus integrantes sienten como un pequeño pedazo de Durazno en la capital.Detrás de esa actividad hay una Comisión Directiva que, según relató una de las socias y asiduas concurrentes del club, ha asumido buena parte de la tarea «a puro pulmón». Actualidad duraznense.
Los beneficios y las distintas iniciativas organizadas por sus propios integrantes permiten sostener y mejorar, paso a paso, la sede. El edificio, antiguo y afectado por el paso del tiempo, todavía necesita nuevas obras y atención.
«Esta Comisión se ha puesto el club sobre sus hombros», expresó Stella Marys López, quien se comunicó con DURAZNO DIGITAL con el propósito de dar visibilidad al trabajo que se realiza desde la institución.
Las fotografías enviadas junto a su mensaje muestran parte de esa vida cotidiana: personas compartiendo un almuerzo y participando de actividades recreativas y de baile. Pero detrás de esos encuentros también hay un esfuerzo constante para que el club continúe abierto y pueda seguir creciendo.
La institución ha intentado, según señaló la lectora, contactar en diferentes oportunidades a las autoridades departamentales y solicitar audiencias para dar a conocer su situación, aunque hasta el momento esos intentos no se han concretado.
No es, sin embargo, un mensaje planteado desde la confrontación. La intención parece ser otra: poner en conocimiento de las autoridades la existencia y el trabajo de un club que, desde Montevideo, representa y lleva el nombre de Durazno.
«Es un digno representante del departamento», sostuvo López, quien espera que la difusión de esta realidad contribuya a despertar la atención y la empatía de quienes tienen responsabilidades en el gobierno duraznense.
Mientras tanto, el Club Residentes de Durazno sigue adelante con sus propias fuerzas. Sus integrantes organizan actividades, generan recursos y procuran conservar y mejorar una sede que todavía tiene mucho por hacer.








