
La tarde-noche era fría, pero Durazno encontró en la música una manera de entrar en calor. Este sábado 26 de setiembre, desde las 19 horas, el Desfile de Primavera 2026 llevó color, alegría y movimiento a la ciudad, mientras el público se acercaba para acompañar el paso de los distintos grupos, aplaudir y dejarse llevar por los tamboriles, bombos, platillos y redoblantes.
El desfile comenzó en la esquina de Petrona Tuboras y Dámaso Antonio Larrañaga. Desde allí, los participantes tomaron Larrañaga, una de las calles que ya tiene su lugar en la memoria reciente de los grandes desfiles de febrero, y avanzaron hacia el punto de llegada, junto al monumento ubicado frente a la Plaza de las Primeras Llamadas del Interior del País.La primavera, en esta ocasión, llegó de noche y con abrigo. Pero el frío no consiguió apagar la convocatoria ni el entusiasmo de quienes se instalaron a lo largo del recorrido para ver pasar las comparsas y las agrupaciones que dieron forma a la celebración. Actualidad duraznense
Entre los participantes estuvieron varias de las comparsas lubolas del departamento de Durazno, a las que se sumó una agrupación invitada de la vecina ciudad de Trinidad, El candombe volvió así a ocupar las calles con esa combinación de cadencia y energía que convierte al desfile en algo más que una sucesión de conjuntos: una escena compartida entre quienes desfilan y quienes esperan en las veredas.
También hubo lugar para el carnaval de otras voces. Las murgas duraznenses Don Timoteo y La Desafinada incorporaron sus propios colores y sonidos a una noche que, por unas horas, reunió distintas expresiones de la cultura popular.
Y hubo un capítulo particular para las escolas do samba del centro del país, cuyo ritmo contagioso aportó otra cadencia al desfile y terminó de convertir la calle en una celebración de sonidos diversos.
Así transcurrió una nueva edición del Desfile de Primavera: con muchos vecinos que salieron a la calle pese al frío y encontraron, entre tambores, colores, canciones y aplausos, una forma sencilla y profundamente duraznense de celebrar que la primavera ya está aquí.






