
Los residuos domiciliarios de Durazno comenzarán a tener, en aproximadamente seis meses, un nuevo destino a unos 30 kilómetros de la ciudad, mientras el actual vertedero se prepara para convertirse en un Centro de Clasificación que permitirá recuperar materiales antes de que lleguen al relleno sanitario.
El cambio fue anunciado por el intendente de Durazno, Dr. Felipe Algorta, durante la apertura del 1.er Congreso de Lombricultura, Compostaje y Economía Circular, realizado este fin de semana en la Sociedad Rural de Durazno, en Santa Bernardina. La actividad fue organizada por la Asociación de Lombricultores del Uruguay y reunió a especialistas y referentes vinculados al tratamiento de residuos, el compostaje y el cuidado del ambiente. DuraznenseEl jefe comunal confirmó que durante esta semana se obtuvo la autorización necesaria para comenzar el proceso relacionado con el nuevo relleno sanitario. De acuerdo con la estimación planteada por el intendente, en unos seis meses los residuos domiciliarios de la ciudad comenzarán a ser trasladados hasta ese nuevo destino.
La modificación supondrá también un desafío logístico para el departamento, debido a que los residuos deberán recorrer aproximadamente 30 kilómetros desde Durazno hasta el lugar de disposición final.
Pero el cambio no se limita a sacar los residuos de la ciudad. El actual vertedero también tendrá una nueva función.
Según explicó Algorta, el galpón que existía en el predio y se encontraba abandonado fue recuperado con el objetivo de darle una utilidad dentro del nuevo esquema de gestión de residuos.
Además, las personas que trabajaban entre los residuos en el actual vertedero fueron formalizadas e incorporadas a las tareas que se desarrollan en ese espacio.
La intención es avanzar allí hacia la conformación de un Centro de Clasificación, que permita recuperar materiales antes de que aquello que ya no pueda aprovecharse sea trasladado al relleno sanitario.
El proyecto busca ampliar el trabajo que ya se realiza con determinados materiales. Hasta ahora, según explicó el gobernante, las tareas estaban concentradas en la recuperación de neumáticos y residuos electrónicos, mientras que el nuevo enfoque pretende extender la clasificación a una mayor cantidad de materiales.
El aspecto económico también forma parte de ese cambio. Algorta explicó que, una vez que los residuos sean trasladados al nuevo relleno, el departamento deberá pagar por tonelada dispuesta. Esa condición genera un incentivo adicional para recuperar todo aquello que pueda ser clasificado antes del traslado.
"Antes de llevar al relleno sanitario lo que quede, como se paga por tonelada, hay una motivación para clasificar todo lo que se pueda", señaló.
La transformación propuesta también modifica el papel que tendrá la población. Para Algorta, ninguna política de gestión de residuos puede sostenerse solamente con infraestructura, equipamiento o decisiones administrativas si no existe un cambio en los hábitos cotidianos.
En ese sentido, planteó que uno de los principales desafíos será trabajar en la cultura ambiental de la comunidad.
"Acá los aliados son nuestra gente", afirmó, al señalar que será necesario desarrollar un trabajo importante para modificar una conducta instalada durante décadas: considerar que el problema termina cuando la bolsa de residuos sale de la vivienda.
"Venimos de décadas de que una vez que saco la bolsa de residuos ya está, ya no es mi problema; tiene que ser nuestro problema porque así lo demanda nuestra sociedad", sostuvo.
El planteamiento coloca la clasificación en el origen como una pieza relevante del nuevo esquema. Cuanto más material pueda recuperarse antes de su traslado, menor será la cantidad que finalmente deberá llegar al relleno sanitario.
El anuncio se produjo en el marco de un congreso dedicado precisamente a alternativas para el tratamiento y aprovechamiento de residuos. La primera edición del encuentro permitió reunir en Santa Bernardina conocimientos y experiencias vinculados con la lombricultura, el compostaje y la economía circular.
Durante la apertura, Algorta había destacado la importancia de recibir en Durazno a especialistas y referentes de distintos lugares y expresó su disposición a conocer experiencias que puedan ser aplicadas en el departamento. "Recibir este congreso nos genera un compromiso enorme para adelante", afirmó.
El intendente sostuvo que el intercambio permite observar otras experiencias y aprender de ellas. "Vengo a aprender, vengo a escuchar, porque además tengo las ganas de aplicarlo", expresó.
También vinculó la gestión ambiental con una relación diferente con la naturaleza y con la necesidad de observar y experimentar con alternativas que permitan avanzar hacia un manejo más responsable de los residuos. "Hay que observar y también animarse a experimentar", sostuvo.
El Gobierno de Durazno pretende, además, continuar fortaleciendo el área ambiental y dotarla de mayores herramientas para profundizar las acciones que ya se vienen desarrollando.
El proceso que comienza a tomar forma supone, por tanto, dos transformaciones simultáneas: los residuos domiciliarios tendrán un nuevo destino final y el lugar que durante años funcionó como vertedero deberá asumir una función diferente, orientada a la clasificación y recuperación.






