
El edil del Frente Amplio, Prof. Pablo Revello, informó ante la Junta Departamental sobre una reunión convocada esta semana por la Intendencia de Durazno para abordar la extracción de arena en las proximidades de la ciudad. Durante su intervención, compartió con sus colegas los conceptos que había planteado en ese encuentro, relacionados con la actividad de los areneros artesanales, la extracción industrial y la necesidad de preservar los recursos naturales.
La reunión se desarrolló en la sala Lavalleja y fue organizada por el Departamento de Servicios y Medio Ambiente de la Intendencia. Participaron representantes de distintos organismos, entre ellos los ministerios y la Dirección Nacional de Hidrografía, dependiente del Ministerio de Transporte y Obras Públicas. También estuvieron presentes areneros que trabajan de manera artesanal en zonas próximas a la ciudad, además de integrantes y asesores del área de Medio Ambiente del Gobierno departamental.Revello explicó que, durante el encuentro, volvió a aparecer una tensión que se mantiene desde hace años: por un lado, la necesidad de arena para la construcción de viviendas y el desarrollo de esa actividad económica; por otro, la obligación de preservar el ambiente y evitar el agotamiento de los arenales.
El edil, que integra la Comisión de Medio Ambiente de la Junta, señaló que decidió reiterar ante el cuerpo legislativo los planteamientos que él había realizado en la reunión, a partir de una convicción que, según indicó, se ha formado durante años de trabajo sobre el tema.
La necesidad de encontrar un punto de equilibrio
En su exposición, Revello distinguió entre las empresas que desarrollan una actividad industrial y los trabajadores artesanales que extraen arena en la zona.
Por un lado, hizo referencia a las empresas que obtienen beneficios económicos de la actividad. Por otro, destacó la situación de los areneros artesanales, a quienes describió como personas de la comunidad que han recurrido a esos recursos durante generaciones para sostener su trabajo y brindar un servicio.
La discusión, sostuvo, debe contemplar ambas realidades. Si bien consideró necesario que la actividad económica pueda desarrollarse, también señaló que es razonable exigir el cuidado de los recursos naturales.
“Tiene que haber un punto de equilibrio”, expresó al resumir el criterio que, según explicó, viene sosteniendo en el tratamiento del tema.
Para Revello, la respuesta no debería consistir en impedir el trabajo de quienes dependen de la extracción artesanal, sino en establecer condiciones que permitan mantener esa actividad sin comprometer la disponibilidad futura de arena.
El papel de los arenales aguas arriba de Durazno
Uno de los puntos que el edil planteó en la reunión y luego trasladó a la Junta estuvo relacionado con las extracciones que se realizan aguas arriba de la ciudad.
Revello aseveró que esas autorizaciones son otorgadas por la Dirección Nacional de Hidrografía mediante criterios técnicos. Sin embargo, consideró que, además de evaluar la abundancia del material disponible, debería tenerse en cuenta la función que cumplen esos arenales en la alimentación de los depósitos de arena situados en la zona de Durazno, especialmente durante los episodios de inundación.
A su entender, ese factor debería incorporarse a los criterios utilizados para autorizar las extracciones. La existencia de arena en un determinado sector, explicó, no debería ser el único elemento considerado al momento de definir si puede retirarse material.
El planteamiento se vincula con un trabajo que, según recordó, han desarrollado durante años distintas comisiones de la Junta y la propia Intendencia, con consultas y solicitudes de asesoramiento a especialistas.
La propuesta de coordinar controles con Hidrografía
Otro de los aspectos expuestos por Revello fue la conveniencia de que la Intendencia tenga una participación más directa en las tareas de inspección y control de las extracciones que se realizan en las proximidades de la ciudad.
El edil sostuvo que el Gobierno departamental es la institución pública con mayor cercanía territorial para observar lo que ocurre en la zona, realizar controles y aportar una mirada técnica. En ese sentido, planteó que debería estudiarse la posibilidad de establecer un convenio entre la Intendencia de Durazno y la Dirección Nacional de Hidrografía.
La coordinación permitiría, según explicó, que la Intendencia colaborara cuando el organismo nacional no contara con la capacidad operativa suficiente para verificar el cumplimiento de los permisos otorgados.
El objetivo sería controlar que la extracción se ajuste a las autorizaciones y que no se retire material hasta agotar completamente un arenal. Revello insistió en que debe existir una relación entre lo que se permite extraer y lo que efectivamente se retira.
En cuanto a los arenales próximos a la ciudad, sostuvo que no deberían ser destinados a una extracción industrial, aunque sí podrían continuar siendo utilizados mediante una actividad artesanal limitada y cuidadosa.
La preservación de esos recursos, agregó, también contribuiría a garantizar que las familias que actualmente trabajan en la extracción artesanal puedan continuar haciéndolo en el futuro.
La actividad industrial y la planificación de otras zonas
Respecto de la extracción industrial, Revello consideró que debería tenderse a que se desarrolle aguas abajo de la ciudad, donde, según indicó, también existen importantes recursos de arena.
La eventual orientación de esa actividad hacia otros sectores, sin embargo, debería formar parte de una planificación más amplia. El edil señaló que, así como se organiza el uso del territorio, también debería planificarse la extracción de arena, con participación de la Intendencia y de los organismos nacionales correspondientes.
En su planteamiento, el Gobierno departamental debería involucrarse en esa tarea y contribuir a definir criterios para el uso de los recursos.
También mencionó la posibilidad de que las empresas industriales que extraen o utilizan arena colaboren económicamente si la planificación y los controles requieren recursos. Se refirió a una contribución gradual, vinculada al aprovechamiento que realizan de esos materiales.
Un debate que involucra a la construcción y al ambiente
Al compartir ante la Junta lo planteado en la reunión de la sala Lavalleja, Revello volvió a colocar el tema de la extracción de arena dentro de una discusión que involucra a diferentes actores: las empresas industriales, los trabajadores artesanales, la construcción y los organismos responsables del control de los recursos naturales.
La arena es un insumo necesario para la construcción de viviendas, pero su extracción también plantea interrogantes sobre la conservación de los arenales y su relación con la dinámica del río, particularmente durante las inundaciones.
El curul consideró que la respuesta debe procurar un equilibrio entre las necesidades de la actividad económica y la protección ambiental, con controles que permitan preservar el recurso y sostener el trabajo de las familias que dependen de la extracción artesanal.






