
El edil del Partido Nacional, Martín Vidalín Ramos, planteó en la Junta Departamental de Durazno que se realice un relevamiento de las familias que actualmente acampan en la zona del Puente Nuevo (lado sur), para conocer cuántas personas son, de dónde provienen, si hay niños y cuáles son las razones que las llevaron a instalarse allí.
El planteamiento surgió luego de una recorrida que realizó durante el fin de semana por distintos puntos de la ciudad. Según relató, en las inmediaciones del Puente Nuevo observó "más de ocho campamentos", una situación que, a su entender, se ha incrementado respecto de lo que era habitual en ese sector, donde anteriormente había visto una o dos familias.Vidalín propuso que el Departamento de Convivencia y Tránsito de la Intendencia trabaje en conjunto con el Ministerio de Desarrollo Social (MIDES) y la Comisión de Convivencia de la Junta Departamental para conocer la situación de cada una de esas familias.
El relevamiento, explicó, debería permitir establecer si se trata de personas de Durazno o provenientes de otros departamentos, cuántos niños integran esos grupos familiares y qué necesidades presentan, antes de definir las posibles respuestas.
A partir de esa información, el edil planteó una diferencia según el lugar de procedencia. Para las familias de Durazno que atraviesan una situación de necesidad, propuso buscar mecanismos de asistencia; respecto de quienes no sean del departamento, sostuvo que podría analizarse la posibilidad de "invitarlos a retirarse" y acompañarlos hasta su departamento o localidad de origen.
Vidalín sostuvo que esa eventual salida debería realizarse con intervención de las autoridades y de manera coordinada, incluyendo el traslado de las pertenencias de las personas. De lo contrario, advirtió, retirar los campamentos sin atender la situación de fondo podría hacer que simplemente se instalen en otro punto de la ciudad.
"Si les sacamos del lugar, van y acampan en otro lugar", señaló.
El curul reconoció que Durazno es un departamento que brinda asistencia a las personas que se encuentran en situación de calle y mencionó específicamente que la Intendencia proporciona alimentación sin establecer, según dijo, de dónde procede quien solicita ayuda.
A su entender, esa política de asistencia, sumada a otras circunstancias, puede contribuir a que algunas personas decidan permanecer en la ciudad. "Queda feo decirlo, pero es así", expresó durante la sesión.
Por eso insistió en la necesidad de determinar primero quiénes son las personas que están viviendo actualmente en esos campamentos y qué situación atraviesa cada familia. Su planteamiento no se limitó al retiro de los asentamientos, sino que apuntó a que las autoridades conozcan la realidad de quienes están allí y definan posteriormente qué respuesta corresponde en cada caso.
También destacó el trabajo de la Comisión de Convivencia de la Junta Departamental. Vidalín recordó que había sido crítico cuando se creó ese ámbito, pero afirmó que con el tiempo modificó su posición al comprobar el trabajo que viene realizando.






