
Las manos se multiplicaron este jueves en la Parroquia San Pedro. No era para recibir una visita cualquiera, sino para bajar, con cuidado casi ceremonial, las distintas partes de un órgano de tubos que acababa de llegar a Durazno. El instrumento viajó desde Ginebra, Suiza, y su traslado hasta nuestra ciudad contó con la colaboración del Gobierno de Durazno.
Construido en 1971 por la Fábrica de Grandes Órganos de Ginebra, perteneció durante décadas al Templo de la Servette, en Suiza. Esta mañana, feligreses, funcionarios de la iglesia y de la Intendencia, junto a comunicadores, se acercaron para ser testigos de su llegada.Cuando finalmente sea armado, en una fecha todavía a confirmar, sus cerca de 1.500 tubos, 21 registros y tres teclados manuales volverán a darle voz a una pieza de extraordinario valor musical y patrimonial.
Y lo hará aquí, frente a la plaza Independencia, dentro de la singular arquitectura de la Parroquia San Pedro, obra emblemática del ingeniero Eladio Dieste.
Muchas manos y cuidado casi ceremonial: así bajaron en Durazno el órgano que llegó desde Ginebra https://t.co/rWfnF6uA5K
— DURAZNO DIGITAL (@duraznodigital) October 8, 2026






