
El edil del Frente Amplio, Pablo Revello, propuso prohibir la publicidad privada paga en las campañas electorales y establecer, en su lugar, espacios gratuitos para que los partidos políticos difundan sus ideas y propuestas en radio y televisión. El planteo fue realizado el jueves 22 de octubre, durante la sesión ordinaria de la Junta Departamental de Durazno, en una reflexión sobre los costos de las campañas, el uso de los recursos públicos y los riesgos de corrupción en la política.
PabloRevello vinculó su intervención con una noticia policial de alcance nacional sobre la detención de una persona investigada por tráfico de drogas que, según lo señalado en la información pública a la que hizo referencia, figuraba como funcionario de confianza de un edil de la Junta Departamental de Montevideo. Aclaró que su planteo iba más allá del partido político o de la persona involucrada y que el caso había reabierto discusiones sobre el funcionamiento de las juntas departamentales y la financiación de la actividad política.
Al finalizar, pidió que sus planteos lleguen a los legisladores nacionales de Durazno y a las comisiones correspondientes de las cámaras de Diputados y Senadores, para que la propuesta pueda ser considerada en el debate sobre la financiación de los partidos y las reglas de las campañas electorales. Actualidad duraznense
Del caso policial al debate sobre la financiación política
Uno de los asuntos que mencionó fue el de los recursos y beneficios asociados al ejercicio del cargo de edil en los 19 gobiernos departamentales. Consideró cuestionable que existan numerosos funcionarios en comisión, secretarios y gastos de combustible, y sostuvo que sería conveniente alcanzar acuerdos para establecer criterios razonables y respetuosos del dinero de la población. En ese sentido, recordó que el gasto público se financia con recursos de la ciudadanía y que su utilización debe responder a esa responsabilidad.
El curul socialista también se refirió a la financiación de los partidos políticos y a las sospechas que pueden surgir cuando una persona vinculada a actividades delictivas que generan grandes sumas de dinero aparece relacionada con dirigentes o estructuras políticas. Sin atribuir responsabilidades generales a partir de un caso particular, advirtió sobre la necesidad de examinar los mecanismos de financiación partidaria. En ese marco, recordó que el Parlamento nacional había aprobado recientemente cambios en la legislación sobre esa materia.
Para Revello, uno de los factores que puede aumentar la vulnerabilidad de la actividad política frente a prácticas indebidas es el elevado costo de las campañas electorales. Señaló que competir sin recursos económicos reduce considerablemente las posibilidades de un partido, incluso cuando considera que tiene argumentos sólidos para defender sus propuestas. Por eso, propuso revisar uno de los componentes más costosos de las campañas: la publicidad (propaganda) en los medios de comunicación.
Publicidad paga, frecuencias públicas y espacios gratuitos
Según expuso ante la Junta, la compra de espacios publicitarios representa, por lejos, el mayor gasto electoral. Ese desembolso se dirige a empresas privadas de radio y televisión que utilizan frecuencias otorgadas por el Estado. Revello subrayó que esas frecuencias constituyen un bien público y que, por tanto, cabe discutir cómo se utilizan durante los períodos electorales.
Su propuesta consiste en vedar la publicidad electoral privada paga y sustituirla por espacios gratuitos en los que los partidos produzcan y presenten contenidos sobre sus ideas, programas y propuestas. La distribución de esos espacios debería responder a un criterio de proporcionalidad que aún tendría que acordarse. Entre las posibilidades mencionó la cantidad de legisladores de cada partido, aunque dejó abierta la discusión sobre qué variable resultaría más adecuada.
El objetivo, explicó, sería que la comunicación política se concentrara en las propuestas y no en la capacidad económica de cada sector para saturar los medios con anuncios. Cuestionó que los candidatos sean promocionados como si fueran productos comerciales y defendió que la ciudadanía pueda conocer las ideas que hay detrás de cada candidatura.
Revello reconoció que las campañas electorales tienen otros gastos, pero sostuvo que reducir o eliminar el costo de la publicidad en radio y televisión permitiría aliviar una de las principales cargas financieras de los partidos. Consideró que ese cambio podría disminuir la presión económica que afrontan durante la competencia electoral y, con ello, contribuir a prevenir tentaciones de corrupción.








