Como si la realidad no alcanzara: dos duraznenses inventaron su propia rapiña

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Imagen ilustrativa - no corresponde a los hechos.-

En un fin de semana lleno de sorpresas en la ciudad de Durazno, dos hechos inusuales capturaron la atención de la comunidad y dejaron a más de uno rascándose la cabeza.

El primero de estos incidentes "ocurrió" el sábado 2 de setiembre, alrededor de las 20:30 horas. Una mujer mayor de edad se presentó en la Dirección de Investigaciones para denunciar que había sido rapiñada. 

Según su relato, mientras circulaba en su moto por la intersección de las calles San Martín y Batlle y Ordóñez, (a dos cuadras de la ruta) su vehículo sufrió un repentino apagón, dejándola varada en medio de la oscuridad.

Su situación se complicó cuando un hombre, armado con un cuchillo, hizo su entrada en la escena. Amenazándola, exigió que le entregara el birrodado, pero ella se mantuvo firme y se negó a cumplir con su demanda. En un acto aparentemente violento, el supuesto delincuente rompió su campera, le arrebató el celular y le quitó el casco.  

Finalmente, este miércoles, la Jefatura de Policía de Durazno informó que tras una meticulosa investigación que requirió tiempo y dedicación por parte de la Dirección de Investigaciones, se descubrió que el incidente reportado como rapiña era en realidad una simulación de delito. 

Al día siguiente (el domingo) otro duraznense mayor de edad fue a la Policía con su propia versión de una "rapiña", que involucraba una motocicleta de alta cilindrada y un encuentro en plena madrugada. 

Según su relato, cerca de la hora 02:30, mientras circulaba por Ruta 5 en dirección de sur a norte, fue interceptado por una moto negra marca YUMBO gs 200cc frente a la obra de la empresa de construcción del puente insumergible.

El drama se intensificó cuando el acompañante de la moto en cuestión, oculto bajo ropas oscuras y tapado de pies a cabeza, sacó una supuesta pistola y demandó sus pertenencias con el clásico "dame lo que tengas". 

Tras tomar el casco y una campera negra, el "ladrón" dejó su huella personal al golpear a la víctima en las costillas y dañar su moto con una varilla antes de huir en dirección sur.

Sin embargo, la astucia de los policías de Durazno volvió a prevalecer, revelando que esta segunda historia también era una simulación de delito.
 
Los dos eventos quedarán en la memoria de los duraznenses, como una curiosa coincidencia de dos simulaciones de delitos en 24 horas. Podría decirse -con un poco de humor- que en Durazno la vida puede ser tan intrigante como una película de Hollywood, incluso si el guión necesita una revisión.  IR A PORTADA 

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