Una rápida, profesional y comprometida intervención de la Policía resultó clave para salvar la vida de un niño de 4 años que sufrió una descarga eléctrica y quedó inconsciente, en un hecho ocurrido el pasado 27 de diciembre en el barrio Nuevo Paysandú.
En esa jornada, personal del Área de Respuesta Policial fue enviado por el Centro de Comando Unificado Departamental (CCUD) a un accidente general grave registrado en la intersección de avenida Enrique Chaplin y Yapeyú. Al arribar al lugar, los efectivos encontraron a la madre del menor en la vía pública, sosteniendo a su hijo inconsciente en brazos.Ante la gravedad de la situación, los policías actuaron con extrema celeridad y profesionalismo, disponiendo el traslado inmediato del niño hacia el Hospital Escuela del Litoral. Durante el trayecto, los funcionarios le practicaron maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP), aplicando los conocimientos adquiridos en las capacitaciones anuales de primeros auxilios, lo que permitió reanimar al menor antes de su ingreso al centro asistencial. Allí, el personal médico continuó con las maniobras de emergencia.
De acuerdo a lo manifestado posteriormente por la madre, el niño había salido de una piscina y, al tomar un celular que se encontraba conectado a la red eléctrica, recibió una descarga que le provocó un paro cardiorrespiratorio. Permaneció internado durante varios días en CTI en estado reservado, hasta lograr una evolución favorable que permitió su alta médica.
El accionar de la dotación policial, integrada por el cabo Andrés Torres y el agente Christian Ávila, fue determinante para preservar la vida del menor, destacándose no solo la rapidez del traslado sino también la correcta aplicación de los protocolos de emergencia.
La vocación de servicio de los funcionarios no concluyó con la emergencia: los policías mantuvieron contacto permanente con la familia para interiorizarse sobre la evolución del niño y, una vez otorgada el alta médica, concurrieron por iniciativa propia a su domicilio el Día de Reyes, donde lo saludaron y le llevaron un obsequio, en un gesto que refleja el compromiso humano y profesional de la Policía con la comunidad






