
En la sesión ordinaria del jueves 19 de marzo de la Junta Departamental de Durazno, el edil del Partido Nacional, Henry Morales, planteó la preocupación de vecinos de Sarandí del Yí por el estado de abandono de un edificio emblemático ubicado frente a la plaza principal de la ciudad.
Se trata del antiguo Hotel España, padrón 164, una construcción que perteneció a la familia Gómez y que, según recordó la curul, supo funcionar como hotel en otros tiempos, integrándose con los años a la memoria histórica local. La propiedad, explicó, pasó por un proceso de fragmentación entre herederos antes de ser adquirida por la Intendencia de Durazno en dos etapas, quedando incorporada al patrimonio público departamental.Un deterioro visible en pleno centro
Morales describió un escenario que calificó como “muy preocupante”. Señaló que el inmueble presenta un deterioro importante, con signos evidentes de abandono, presencia de roedores y daños que incluso hacen temer por la estabilidad de algunas partes de la estructura.
La situación, indicó, ha generado inquietud tanto entre vecinos como comerciantes de la zona, no solo por la pérdida patrimonial que implica el progresivo deterioro del edificio, sino también por los riesgos sanitarios y de seguridad que podrían derivarse de su estado actual. El hecho de que esté emplazado en un punto neurálgico -frente a la plaza principal, espacio de encuentro de familias, niños y visitantes- acentúa la preocupación.
Limitaciones locales y responsabilidad departamental
La edil sostuvo que el Municipio de Sarandí del Yí no cuenta con los recursos presupuestales necesarios para afrontar una intervención de la magnitud que requiere el inmueble. En ese contexto, consideró que la responsabilidad debe recaer en el Gobierno Departamental, en tanto propietario del bien.
En su exposición, solicitó que la Intendencia duraznense disponga una inspección técnica urgente para evaluar el estado estructural del edificio. Asimismo, pidió la adopción de medidas inmediatas de seguridad y salubridad, como la limpieza del predio, el control de roedores y, de ser necesario, el vallado preventivo.
Hacia una solución definitiva
Más allá de las acciones urgentes, Morales planteó la necesidad de avanzar en una solución de fondo. En ese sentido, propuso que se estudien alternativas que contemplen la recuperación del edificio, su refuncionalización u otra salida que los técnicos consideren adecuada.
Subrayó que el cuidado del patrimonio es parte esencial de la construcción de identidad de las comunidades, pero remarcó que ello debe ir de la mano con la garantía de condiciones de seguridad y calidad de vida para los vecinos. En esa línea, afirmó que Sarandí del Yí “merece que un edificio ubicado en el corazón de la ciudad no permanezca en estado de abandono”, sino que encuentre un destino acorde a su historia y a las necesidades actuales. El planteamiento fue remitido al Ejecutivo Departamental para su consideración.





