
El dirigente del Partido Nacional Luis Alberto Heber visitó Durazno este sábado 29 de agosto, donde participó de una charla en la Casa del Partido Nacional y cuestionó la gestión del actual gobierno en materia de seguridad. También defendió el despliegue de la Guardia Republicana en el departamento y se refirió a las ocupaciones de los institutos de formación docente.
Exministro Heber en Durazno: duro con Negro y apoyo firme a la Guardia Republicana. Conflicto docente y presupuesto pic.twitter.com/BNpk45Fcar
— DURAZNO DIGITAL (@duraznodigital) August 30, 2026
Según adelantó Emmanuel Machado Fernández, presidente de la Juventud del Partido Nacional en Durazno, está previsto que por el ciclo pasen, entre otros, el intendente Felipe Algorta, el diputado Domingo Rielli, el senador Sebastián Da Silva, el exintendente Carmelo Vidalín y el ex presidente Luis Alberto Lacallle Herrera.
Heber, exministro del Interior durante el gobierno anterior, fue el primer expositor. Finalizada la actividad, evaluó ante los medios la gestión del actual ministro del Interior, Carlos Negro, y fue particularmente crítico con su conducción de la Policía. Actualidad duraznense.
“La policía no se siente respaldada”
Consultado sobre la gestión del gobierno actual en seguridad, Heber la calificó directamente como “mala” y sostuvo que los problemas se originan desde el comienzo de la actual administración.
A su entender, el ministro Carlos Negro no ha logrado conducir adecuadamente a la Policía ni transmitirle el respaldo necesario para enfrentar al delito. La consecuencia, sostuvo, es que los efectivos no perciben al Ministerio del Interior como una institución que los respalde cuando deben actuar contra el crimen organizado.
Heber cuestionó, además, que el ministro haya afirmado que la guerra contra el narcotráfico estaba perdida. Para el dirigente nacionalista, una declaración de ese tipo puede afectar la motivación de los policías que trabajan cotidianamente para investigar a las organizaciones criminales y reunir pruebas que permitan llevar a sus integrantes ante la Justicia.
También criticó el tiempo empleado por la actual administración en la elaboración de un programa de seguridad que, según afirmó, todavía no logra ser comprendido con claridad.
Heber sostuvo que muchas de las medidas incluidas en el resumen ejecutivo de ese programa ya eran aplicadas desde años anteriores por el Ministerio del Interior. Desde su perspectiva, ese proceso implicó una pérdida de tiempo en un área en la que cada mes resulta determinante.
“El tiempo es oro”, resumió.
Su evaluación estuvo acompañada de una referencia a las cifras de homicidios. Heber afirmó que julio cerró con 46 homicidios y lo presentó como un récord, mientras recordó que durante el primer semestre el ministro había anunciado que esperaba reducir ese delito.
También sostuvo que el primer semestre registró uno de los mayores incrementos de homicidios desde 2013, con la excepción del año 2018, cuando, según recordó, se había superado esa marca durante la gestión de Eduardo Bonomi.
A partir de esa valoración, Heber reiteró la posición del Partido Nacional de solicitar la renuncia de Negro. “No me parece que esté preparado para el cargo”, afirmó.
El respaldo a la Guardia Republicana en Durazno
Heber también fue consultado sobre la instalación de la Guardia Republicana en Durazno y sobre el papel que, a su entender, puede desempeñar esa fuerza en la seguridad del departamento.
Su respuesta fue afirmativa. Consideró que la Guardia Republicana es una fuerza intermedia de características militarizadas que puede cumplir un papel relevante en aquellos departamentos donde existe presencia o riesgo de expansión del crimen organizado.
Mencionó particularmente a Rivera como uno de los territorios donde considera necesaria una presencia fuerte de esa fuerza, debido a la penetración de bandas criminales. En ese esquema también incluyó a Tacuarembó, donde recordó que ya existe presencia de la Guardia Republicana y que, por su ubicación, puede funcionar como punto de apoyo hacia Rivera.
Para Durazno, sostuvo, la presencia de la fuerza también resulta necesaria.
Pero Heber planteó que el despliegue debería ser mayor a futuro. Su propuesta contempla incorporar 1.500 efectivos adicionales a la Guardia Republicana en todo el país.
La distribución que planteó incluye 250 efectivos para Colonia y Soriano -departamentos en los que señaló que actualmente no existe presencia de la fuerza- y un refuerzo de 1.000 efectivos para el área metropolitana. En ese último caso, propuso dos destacamentos: uno en Ciudad del Plata, con 500 efectivos, y otro en la Escuela Nacional de Policía ubicada en Camino Maldonado, con otros 500.
Para Heber, se trata de una fuerza que el país necesita fortalecer como parte de una estrategia contra el crimen organizado.
Militares y formación policial
El exministro también marcó una diferencia con la posibilidad de recurrir directamente al ingreso de militares para reforzar la seguridad. En lugar de eso, propuso utilizar vacantes existentes en el Ministerio de Defensa y transferirlas al Ministerio del Interior para formar nuevos policías destinados a la Guardia Republicana.
La razón, explicó, está relacionada con el tipo de preparación que debe tener un efectivo que interviene contra organizaciones criminales. Aunque la Guardia Republicana posee una formación de carácter militar, Heber sostuvo que su tarea no puede reducirse al combate físico.
El policía, señaló, debe reunir elementos de prueba, presentarlos ante el fiscal y permitir que esos elementos sean utilizados posteriormente ante un juez. La finalidad última, según planteó, es conseguir condenas para quienes integran o dirigen las organizaciones delictivas.
“Lo que quiero es que tengan esa cabecita, esa formación, para poder tener elementos de prueba”, explicó.
En ese sentido, consideró positiva la presencia de la Guardia Republicana en Durazno y sostuvo que el departamento debe mantener y reforzar ese despliegue.
Ocupaciones en los institutos de formación docente
El último tramo de la entrevista estuvo dedicado a las ocupaciones de los institutos de formación docente y al conflicto relacionado con la titulación y el presupuesto educativo, tema que días pasados cobró fuerza en la Junta Departamental de Durazno y llevó a que estudiantes del Instituto de Formación Docente acudieran a sala a explicar la situación que se está viviendo en varios puntos del país.
Consultado sobre si las ocupaciones actuales responden a la Ley de Urgente Consideración (LUC) o a decisiones adoptadas por el actual gobierno en materia de titulación, Heber sostuvo que la situación actual tiene una causa diferente.
Según explicó, durante su período al frente del Ministerio del Interior también recibió solicitudes del entonces Codicen para desalojar centros de enseñanza ocupados. Sin embargo, afirmó que nunca fue necesario recurrir a la fuerza.
Recordó que concurría a los centros junto al entonces director general de Convivencia y Seguridad y que se establecía un diálogo con estudiantes o docentes para alcanzar un desalojo pacífico.
Heber sostuvo que aquellas ocupaciones estaban vinculadas a la LUC y que, pese al conflicto existente, se logró resolverlas sin utilizar la fuerza.
La situación actual, según su interpretación, responde a otros motivos. Mencionó entre ellos el reclamo por mayores recursos presupuestales, la demanda vinculada al denominado “6 + 1” y el conflicto relacionado con la titulación de los docentes.
“Ahora las ocupaciones están dadas por otras medidas”, sostuvo.





