
El edil del Partido Nacional, Leonardo Schol, llevó a la sesión ordinaria de la Junta Departamental de Durazno del jueves 27 de agosto, la situación generada en torno al uso del estadio Juan Ramón Carrasco de Sarandí del Yí, cuya cancha fue recientemente remodelada y actualmente tiene un uso limitado para preservar el césped.
Schol sostuvo que el problema trasciende las dificultades que enfrentan los clubes para organizar sus partidos y planteó la necesidad de encontrar alternativas que permitan ampliar la infraestructura deportiva disponible en la ciudad.600 deportistas, 6 clubes y una sola cancha en condiciones
Según explicó, la Liga de Fútbol de Sarandí del Yí está integrada por seis clubes y reúne a unos 600 deportistas. En la actualidad, las categorías inferiores vienen utilizando El Campín, una cancha que el Municipio presenta como alternativa, aunque —de acuerdo con el edil— no reúne los requerimientos mínimos establecidos por la Organización del Fútbol del Interior (OFI) para disputar allí un campeonato.
Aun así, señaló, la Liga y los clubes han optado por utilizar ese espacio, priorizando la continuidad de la actividad deportiva.
El planteo de Leonardo Schol parte de una situación concreta: mientras se procura preservar una cancha recientemente renovada, buena parte de la actividad futbolística de Sarandí debe desarrollarse en otros escenarios. A su juicio, el desafío consiste en encontrar un equilibrio entre el cuidado de una inversión pública y la necesidad de que esa infraestructura vuelva a cumplir plenamente su función.
El curul reconoció que la situación vinculada al estadio es, según lo expresado, una herencia de la administración anterior. Pero sostuvo que eso no debería impedir que la actual administración busque soluciones transitorias mientras se trabaja en una salida definitiva.
"Hoy estamos cuidando el césped de un estadio que prácticamente no se usa", resumió durante su intervención.
El deporte no es solo entretenimiento: es salud mental y prevención
Para Schol, el debate no debería centrarse únicamente en el estado de una cancha. Vinculó la disponibilidad de espacios deportivos con la salud mental, la ocupación del tiempo de los adolescentes y la prevención de situaciones de riesgo, incluidas las adicciones.
En ese sentido, sostuvo que la inversión realizada en el Juan Ramón Carrasco con recursos de los contribuyentes debería traducirse nuevamente en actividad deportiva. Admitió, sin embargo, que una solución definitiva no sería inmediata y reclamó un compromiso conjunto de las autoridades, la Liga y los clubes.
Entre las alternativas mencionadas estuvo la posibilidad de identificar terrenos pertenecientes a la Intendencia, a ministerios u otros organismos, así como recurrir eventualmente a espacios privados que permitan desarrollar nuevas canchas.
La intención, explicó, sería que los propios clubes puedan avanzar en la generación de infraestructura que permita ampliar las posibilidades de práctica deportiva en Sarandí del Yí.
El edil recordó, además, las dificultades que ya enfrentaron los clubes en temporadas anteriores. El año pasado, indicó, gran parte del campeonato tuvo que disputarse en El Carmen, obligando a los equipos a trasladarse fuera de Sarandí pese a contar con un estadio en la propia ciudad.
Durante el período de reforma del Juan Ramón Carrasco, agregó, los clubes también debieron adaptarse para disputar la Copa de Clubes haciendo de locales en Durazno y Florida, con los costos que esos desplazamientos implicaron.
Schol puso el foco en el esfuerzo que realizan las instituciones deportivas para sostener sus actividades. Señaló que los clubes sociales y deportivos afrontan una carga importante para mantener en funcionamiento sus estructuras y acercar a los jóvenes al deporte.
En ese contexto, pidió también cautela en las declaraciones públicas sobre eventuales obras futuras. Cuestionó particularmente que desde algunos ámbitos del Municipio de Sarandí se haya mencionado la posibilidad de instalar una cancha sintética.
Según afirmó, esa posibilidad no está contemplada en el presupuesto ni planificada por el actual gobierno departamental. Por eso advirtió sobre el riesgo de generar expectativas que después no puedan cumplirse.
A su entender, anunciar obras sin respaldo presupuestal puede terminar provocando "falsas expectativas" y derivar luego en desilusión y frustración, además de desalentar la participación en tareas honorarias vinculadas a la comunidad.
Una salida posible: mesas de trabajo con plazos y metas concretas
Frente a esa situación, propuso conformar mesas de trabajo en las que participen el municipio, la Intendencia, la Liga de Fútbol, los clubes y otros actores interesados en el desarrollo deportivo de Sarandí del Yí.
La propuesta incluye establecer plazos y metas concretas, además de definir responsabilidades para avanzar en la búsqueda de soluciones.
El objetivo, agregó Schol, es que la discusión no quede limitada al problema actual del estadio, sino que permita generar una red de espacios deportivos capaz de acompañar el crecimiento de la actividad y ofrecer más alternativas a los adolescentes.
"Que florezca el deporte y que se generen espacios donde nuestros adolescentes se sigan desarrollando", planteó hacia el final de su intervención.





