La Intendencia de Montevideo inició la segunda etapa del proceso de transformación de los puestos ambulantes ubicados en avenida Agraciada, en la zona de Paso Molino. Como parte de esta nueva instancia, este sábado se realizó una reunión con vendedores y vendedoras y se registró a quienes desarrollan su actividad comercial en el área.
El encuentro tuvo lugar en la sede del Club Liverpool y contó con una importante participación de comerciantes, además de la presencia del prosecretario de la Intendencia, Diego Olivera; el director de Desarrollo Económico, Camilo Benítez, y equipos técnicos de ambas áreas.Durante la reunión se destacó el trabajo realizado junto a los vendedores y vendedoras para avanzar hacia una nueva organización de los puestos, con el objetivo de mejorar la convivencia entre la actividad comercial y el uso del espacio público.
Agradecimiento a vendedores y vendedoras
Olivera agradeció a los comerciantes por el acompañamiento durante el proceso y destacó la disposición demostrada para realizar cambios en la forma de ubicar los puestos. “Nos propusimos objetivos y cada uno de ustedes puso todo de su parte para que podamos avanzar y llegar a esta etapa”, señaló.
El prosecretario también valoró que los vendedores hayan adaptado la ubicación de sus puestos para favorecer la circulación y mejorar las condiciones del entorno. “Adaptaron la forma de ubicar sus puestos en beneficio de la comunidad con absoluta predisposición”, afirmó, y destacó que el proceso permitió trabajar de manera conjunta para mejorar el espacio público.
Entre los resultados de la primera etapa, Olivera señaló especialmente la liberación de las veredas durante el horario nocturno, lo que permitió mejorar la circulación, facilitar las tareas de limpieza y favorecer el desplazamiento de personas con discapacidad.
También remarcó que la reorganización contribuye a prevenir accidentes que se producían con frecuencia debido a las estructuras de los puestos ubicadas sobre las áreas de circulación.
Un registro para ordenar la actividad
La segunda etapa incorpora ahora un registro de los vendedores y vendedoras que desarrollan su actividad en la zona. Según explicó Benítez, durante el último mes se trabajó con los comerciantes para elaborar una base de datos que permita conocer y ordenar la actividad.
“A partir de ahora vamos a generar un permiso provisorio, donde quienes sean habilitados dispondrán de un espacio de tres metros por dos para instalar sus puestos”, explicó el director de Desarrollo Económico. “La idea es delimitar perfectamente cada espacio para dar un orden y una organización a toda el área. Tenemos una lista de alrededor de 150 vendedores desde Carlos María Ramírez hasta debajo del viaducto y la idea es establecer los artículos permitidos y respetar los espacios de los frentistas”, concluyó.






