
La escuela de handbol del gimnasio municipal de Sarandí del Yí volvió a funcionar esta semana con la reincorporación de la profesora Erika Rodríguez a la actividad docente de la Intendencia de Durazno. La continuidad de las clases era una preocupación para los jóvenes que participaban en la propuesta y sus familias, después de varios meses sin actividad.
La situación fue valorada el jueves 15 de octubre en la Junta Departamental por el edil suplente del Partido Nacional, Carlos Pereira, quien destacó la respuesta del gobierno departamental y agradeció la disposición del intendente Felipe Algorta para atender el reclamo de la comunidad.Pereira recordó que la escuela comenzó bajo la conducción de Rodríguez y logró despertar un importante interés entre niños, niñas y adolescentes. Con el tiempo, se convirtió en un espacio de formación deportiva y de integración social para la localidad.
Sin embargo, distintas circunstancias relacionadas con la continuidad de los docentes determinaron que la actividad quedara interrumpida durante varios meses. La suspensión generó preocupación entre quienes practicaban handbol y sus familias, que esperaban una solución para recuperar las clases.
El tema cobró mayor relevancia cuando algunas de las jóvenes deportistas fueron convocadas para integrar la selección de balonmano de la ciudad de Durazno. Esa oportunidad implicaba dificultades de traslado y gastos adicionales para sus familias, en un contexto en el que la continuidad de la práctica local también estaba comprometida.
En su intervención, Pereira destacó que el jefe comunal se trasladó personalmente a la ciudad sarandiyense para reunirse con las jóvenes y sus familiares, escuchar sus planteos y procurar una respuesta que contemplara las necesidades de la comunidad.
El curul confirmó que esa respuesta se concretó esta semana con la reincorporación de Rodríguez y la reanudación de la escuela en el gimnasio municipal. Al valorar la decisión, expresó su reconocimiento a Algorta por la disposición, la sensibilidad y el compromiso demostrados ante la situación.
Pereira sostuvo que garantizar oportunidades para la práctica deportiva no solo favorece la actividad física, sino que también contribuye a la salud emocional, la convivencia, el compañerismo y el desarrollo integral de los jóvenes.







