La recorrida se realizó acompañado por el Jefe de Policía de Montevideo, comisario general (R) Pablo Lotito, y el subjefe de Policía, comisario mayor Carlos Rodríguez, así como por la Directora Nacional de la Guardia Republicana, comandante general Angelina Ferreyra.
Durante la jornada, las autoridades visitaron un punto de control ubicado en la intersección de las calles José Pedro Varela y Centenario, en el límite de los barrios Mercado Modelo, Villa Española y Pérez Castellanos, y posteriormente se trasladaron a un segundo puesto instalado en Ruta 8 y Ángel Zanelli, próximo a Zonamérica. En ambos lugares saludaron y felicitaron a los funcionarios policiales, interiorizándose sobre el desarrollo de los operativos y el trabajo que se viene realizando.El Ministro del Interior explicó que el objetivo principal fue saludar al personal policial que participa de “un operativo muy grande, muy complejo, pero también exitoso”, subrayando que ya existen resultados concretos para evaluar.
En ese sentido, destacó que se controlaron más de 10.000 motocicletas, con más de 1.000 motos incautadas y más de 2.500 multas aplicadas en el marco del operativo, que se desarrolla en los 19 departamentos del país. El ministro señaló que se aspira a que estas cifras “sean superadas” y que el objetivo central es controlar un parque de motos y ciclomotores que no cumple con la reglamentación vigente.
Asimismo, remarcó que existe “un problema estructural en Uruguay” vinculado a la circulación de motos fuera de norma, lo que genera consecuencias en la seguridad pública y en el tránsito, variables que incluso inciden en los homicidios y accidentes fatales.
Respecto al desarrollo de los controles, indicó que se están realizando en todo el país y que participan diversas unidades policiales, como la Policía de Tránsito, la Policía Caminera y la Guardia Republicana, encargadas de detener las motos, identificar a los propietarios y constatar las infracciones.
Finalmente, el Ministro explicó qué sucede cuando se detectan irregularidades: el vehículo es retirado de circulación, se aplica la multa correspondiente y queda depositado a resguardo, a la espera de que el propietario regularice la situación y abone la sanción. También indicó que existe la posibilidad de que algunos vehículos no sean reclamados, ya sea por la negativa a pagar la multa o a ponerlos en condiciones reglamentarias. En ese sentido, aclaró que el vehículo permanecerá un tiempo en depósito y que, posteriormente, será destruido mediante un proceso de reciclaje, reutilizando las partes que correspondan, con el objetivo de evitar que los vehículos que no están en regla vuelvan a circular.
La Guardia Republicana refuerza los controles en Montevideo y el interior en apoyo a las Jefaturas
Por su parte, el comandante mayor Robert Camacho, Jefe del Estado Mayor de la Dirección Nacional de la Guardia Republicana, señaló el rol de la Guardia Republicana dentro del operativo Ñandubay. “Tenemos presencia tanto en Montevideo como en el interior del país, apoyando a aquellas Jefaturas que lo solicitan”, expresó. Detalló que, en la capital, el operativo se desarrolla en un área asignada, diagramada por la Dirección de Análisis Criminal (DIAC) de la Dirección General del Centro de Comando Unificado, con puntos establecidos dentro de un cuadrante y en horarios delimitados.
Camacho indicó que el operativo se centra principalmente en el control de motocicletas en situación irregular. “Se detiene a aquellas motos que presentan algún tipo de infracción y, en base a la falta constatada, se procede a la multa o a la incautación del vehículo”, explicó. Agregó que en Montevideo el despliegue está compuesto por móviles y motos de la Guardia Republicana, en apoyo a la Policía de Tránsito de la Jefatura de Policía de Montevideo.
En el marco de estos controles, “hemos incautado armas, municiones y sustancias estupefacientes”, subrayó el jefe del Estado Mayor de la Dirección Nacional de la Guardia Republicana.
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