Ibarbudes alertó en la Junta por cruce ferroviario de Durazno sin barreras: “Hay advertencias, pero no protección”

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Durante la sesión ordinaria del legislativo duraznense, la edil del Partido Colorado, Hilda Ibarbudes, llevó al plenario una preocupación que, según explicó, viene siendo transmitida por vecinos de una zona de fuerte crecimiento habitacional de la ciudad y que, a su juicio, requiere una intervención inmediata tanto del Ministerio de Transporte y Obras Públicas como del gobierno departamental.

El punto señalado tiene nombre y ubicación precisa: el paso a nivel ubicado en la intersección de Los Cardenales y Julio Arrillaga, frente al Parque de la Hispanidad, uno de los sectores recreativos y de expansión urbana muy transitados de la capital departamental.

Desde su banca, la curul colorada sostuvo que no se trata de un planteo teórico ni de una preocupación abstracta. Lo que existe hoy en ese lugar, afirmó, es un cruce ferroviario que soporta circulación diaria de peatones, motociclistas, automóviles, vehículos de servicio y familias enteras, pero que continúa operando sin barreras automáticas y sin ningún mecanismo físico capaz de impedir el ingreso a la vía cuando se aproxima un tren.

Ibarbudes reconoció que en el lugar existen elementos básicos de advertencia: cartelería vertical, señal de “Pare”, la clásica cruz ferroviaria e incluso señalización lumínica. Sin embargo, remarcó que falta -según definió- “lo esencial”: una barrera física que obligue efectivamente a detenerse.


Fue allí donde su exposición tomó un tono más directo

Según describió, hoy cualquier motociclista, cualquier automóvil, un peatón o incluso niños en bicicleta pueden ingresar de forma directa al cruce porque no existe un solo elemento material que cierre el paso. Y, advirtió, eso convierte al sector en un punto de “altísimo riesgo”.

La edil insistió en que no se trata de un paso secundario ni de circulación esporádica

Por el contrario, explicó que ese camino conecta sectores urbanos, suburbanos y rurales de la ciudad, con tránsito frecuente de trabajadores, familias, motociclistas y vehículos utilitarios. Las propias condiciones del terreno, añadió, refuerzan esa preocupación: un camino de balastro y tierra, laterales abiertos y ausencia total de dispositivos que obliguen a reducir la velocidad antes de llegar a la vía.

En otras palabras, sostuvo, tanto conductores como peatones llegan al cruce sin que la infraestructura les imponga una pausa obligatoria.

Pero la edil incorporó otro elemento que, según dijo, agrava aún más la situación: la noche.

Quienes conocen la zona -afirmó- saben que durante las horas nocturnas el entorno presenta iluminación limitada y una percepción visual reducida, generando lo que describió como una “boca oscura” sobre la vía, con menores márgenes de reacción frente a la llegada de una formación.

“Hay advertencias, pero no hay protección”, resumió en uno de los pasajes más fuertes de su intervención, antes de advertir que, en materia de seguridad ferroviaria, esa diferencia puede costar vidas.

El contexto urbano tampoco ayuda, señaló

A pocos metros del cruce existe una zona de juegos infantiles y recreación, lo que incrementa la presencia de niños, adolescentes y familias circulando en las inmediaciones. Además, recordó que ese sector de la ciudad ha experimentado un crecimiento residencial importante en los últimos años, aumentando sensiblemente el tránsito cotidiano.

Ibarbudes respaldó su planteo con antecedentes recientes

Recordó que Durazno ya ha sido escenario de múltiples siniestros ferroviarios y afirmó que, sólo durante 2025, se registraron al menos tres accidentes de entidad en el departamento, dos de ellos con consecuencias fatales, según datos oficialmente difundidos por el Ministerio de Transporte y Obras Públicas.

Bajo ese escenario, sostuvo que mantener pasos abiertos sin barreras automáticas en zonas de circulación vecinal equivale a asumir un riesgo que el Estado no debería naturalizar.

“No podemos esperar a que ocurra una tragedia para reconocer la falta de infraestructura preventiva”, afirmó.

Con ese argumento, la edil solicitó formalmente que la Junta Departamental curse el planteamiento al Ministerio de Transporte y Obras Públicas para que evalúe la instalación urgente de barreras automáticas en el paso ferroviario de Los Cardenales y Julio Arrillaga, además del refuerzo de la señalización existente y la incorporación de medidas complementarias de seguridad.

Antes de cerrar su intervención, pidió además que sus palabras sean remitidas al intendente departamental de Durazno, a la Comisión de Tránsito de la Junta y a referentes nacionales del Partido Colorado, con el objetivo de activar las gestiones que, según dijo, podrían evitar que una advertencia de hoy termine convirtiéndose mañana en una noticia trágica.

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