
Las paredes del Museo Histórico “Casa de Rivera”, acostumbradas a custodiar fragmentos del pasado, fueron escenario este miércoles 3 de junio de la presentación de 'Un colegio alemán en el Durazno criollo', la más reciente obra del docente e investigador Alejandro Rosano Soca. La actividad, realizada a las 16:00 horas y con la sala colmada, reunió a personas interesadas en una historia que durante décadas permaneció dispersa en archivos, documentos y memorias familiares.
La apertura estuvo a cargo del director de Museos, Cristian Pintos. Luego intervinieron el historiador Oscar Padrón Favre y el padre Daniel Linazza, de la Parroquia del Carmen, antes de que el propio autor compartiera detalles de una investigación que demandó varios años de búsqueda, recopilación y análisis de fuentes. Publicado por Tierradentro Ediciones, el volumen -de casi 170 páginas- reconstruye la trayectoria del Colegio y Liceo Inmaculada Concepción y su relación con la sociedad duraznense, abordando un capítulo poco explorado de la historia educativa y cultural del departamento.Rosano Soca explicó que la institución fue, durante casi 125 años, una referencia para la formación de generaciones de estudiantes de Durazno y de la región. Buena parte de ese recorrido estuvo marcada por la conducción de una congregación de religiosas de origen alemán, cuya impronta influyó en la identidad, el funcionamiento y la evolución del centro educativo. El autor reconoció que la escasez de documentación correspondiente a determinados períodos presentó dificultades para contrastar información, aunque destacó que el trabajo de reconstrucción histórica fue posible gracias a la consulta de numerosas fuentes disponibles.
La investigación organiza la historia del colegio en tres grandes etapas: los años de fundación y consolidación, entre 1894 y 1942; un período de crecimiento que se extiende desde 1943 hasta 1987; y una tercera fase caracterizada por las gestiones laicas, entre 1987 y 2019. Según explicó Rosano Soca, cada una de esas etapas comienza y concluye con acontecimientos que marcaron cambios profundos en la vida institucional.
A lo largo del libro, esos períodos son analizados desde tres dimensiones complementarias: la actividad educativa, la evolución del edificio y sus instalaciones, y las múltiples iniciativas que trascendieron el ámbito estrictamente escolar.
Más que la historia de un centro de enseñanza, la obra propone una mirada sobre una parte del desarrollo social y cultural de Durazno. Días antes de la presentación, el autor tuvo la deferencia de acercar a la dirección de DURAZNO DIGITAL un ejemplar dedicado de su trabajo. Este medio agradece el gesto y celebra una investigación que contribuye a preservar la memoria de una institución estrechamente ligada a la historia de la ciudad.






